Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El PAN, PRI y PRD descalificaron ayer el ejercicio de consulta de revocación de mandato, que tuvo una participación de entre 17 y 18 por ciento de todo el padrón electoral, y advirtieron que el resultado quedó muy lejos de las expectativas de Morena.
Para el presidente del PAN, Marko Cortés, la consulta fue un «rotundo fracaso», mientras que el dirigente priista Alejandro Moreno consideró el ejercicio cívico como «una burla» y el perredista Jesús Zambrano estimó que las irregularidades que acompañaron el proceso ameritan su anulación.
«No lograron, ni con dádivas ni amenazas, llevar a la gente que esperaban. Se quedaron muy, pero muy lejos de los votos que obtuvieron en el 2018», apuntó el panista.
«A pesar de haber usado todo el aparato de Estado, hasta el avión de la Guardia Nacional, de haber hecho todo lo ilegal que hicieron, de haber gastado todo lo que gastaron y de haber desviado todos los recursos públicos que desviaron para su tergiversada consulta de revocación, la gran farsa fue un rotundo fracaso», recalcó.
El priista Moreno estimó que «el ejercicio de revocación de mandato pudo ser un suceso histórico de democracia participativa; pero, desafortunadamente, Morena lo convirtió en una burla».
Explicó que la consulta es una herramienta a disposición de los ciudadanos y para los ciudadanos, «no para los partidos y para quienes están en el poder. Y México necesita resultados, no espectáculos de distracción».
Desde la perspectiva del dirigente, «lo que hizo Morena fue voltear de cabeza y pervertir el propósito de un proceso democrático, para satisfacer su propio ego y seguir engañando a los mexicanos. Por supuesto, apoyamos incondicionalmente la participación ciudadana. Pero esto que sucedió hoy (ayer), no fue un ejercicio de participación ciudadana».
El perredista Zambrano fustigó la «grosera intervención del Presiente, de sus altos funcionarios del Gobierno, de la Guardia Nacional, de los Gobernadores y de los dirigentes de Morena, que pervirtieron el proceso de revocación de mandato para convertirlo en una farsa, en un ejercicio de ratificación de mandato ensayando muy seguramente para los próximos procesos electorales».
«Eso debe llevar a la nulidad del proceso. Y habiéndose gastado miles de millones de pesos para echar encima la caballería de medios de comunicación, y de todo lo que tenían a su alcance para anular al propio INE, el INE estuvo a la altura, cumplió con su papel y vamos a seguir defendiendo su autonomía».
Zambrano aseveró que el proceso fue un fracaso político para el Presidente, pues la gente no salió a votar como se quería.
«El Presidente está claro que ya no tiene el apoyo popular que tuvo hace apenas tres años y medio. No vamos a echarnos para atrás: vamos a defender la democracia. Este es un triunfo de los que dijimos no hay que salir a votar», aseveró.

¡Participa con tu opinión!