Urge que el Gobierno Federal, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria, se siente con las autoridades norteamericanas y plantee una respuesta a las restricciones que ha vuelto a imponer Estados Unidos para aceptar ganado mexicano en pie en su mercado, pues los ganaderos mexicanos se han esforzado por cumplir la sanidad de su producción pecuaria, y ahora, de manera unilateral se toman decisiones que afectarán al sector.

Juan Pablo Franco Díaz, presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes, dio a conocer que hace unos días el Gobierno norteamericano emitió una reclasificación de estados por regiones, a los que ha negado la acreditación para que puedan seguir exportando, presumiendo riesgos por tuberculosis bovina, lo cual es falso; además, curiosamente involucra a varias entidades de las más productoras de ganado.

Si bien Aguascalientes no entra en esa regionalización, pues no es gran exportador de ganado, la afectación se da por la relación directa con estados grandes productores pecuarios y exportadores en pie, como son Zacatecas, Jalisco y San Luis Potosí, pero se ha incluido otros grandes como Michoacán, Tabasco y Estado de México, entre otros, que de no estar en condiciones de exportar, dejarán sus animales en el país y habrá una sobreoferta de productos cárnicos.

Con esta situación pudiera creerse que el precio de la carne bajaría, lo cual es falso, toda vez que en esto los únicos que ganan son los “coyotes”, pues el ganadero tendría que sacrificar su inversión y el valor de la carne en el mercado minorista sería el mismo.

Sin embargo, más que eso, la preocupación de los productores pecuarios de Aguascalientes y el país es la cerrazón que siguen mostrando las autoridades norteamericanas al diálogo, pero también porque la Senasica no ha puesto condiciones para que se respeten las reglas comerciales con las que México siempre ha cumplido, pero que unilateralmente Estados Unidos determina.

“No tiene sentido que argumenten riesgos zoosanitarios, ya que de la exportación promedio anual, siendo en el 2019-2020 de un millón 300 mil cabezas, solamente un animal mexicano enviado presentó un análisis positivo a tuberculosis”.