Leticia Acuña Medina
El Heraldo

El gobernador Martín Orozco Sandoval dejó en claro que no se escatimarán recursos en la lucha contra el COVID-19; se fortalecen diversas estrategias para pasar al color amarillo y luego al verde, en aras de que la actividad económica, social y familiar se normalice cuanto antes.
Asimismo, ya que la actividad escolar a distancia inicia el próximo día 24, se harán convenios con las cadenas de televisión de mayor alcance para que el Plan Educativo se desarrolle sin contratiempos.
Consciente de que hay zonas sin internet en el medio rural y urbano, o que la señal es mala, se realizarán convenios con empresas que ofrezcan el servicio, para que todos los alumnos tengan acceso a esta tecnología. Refirió que sí se hizo una inversión extraordinaria de 200 millones de pesos para amortiguar los embates de la emergencia sanitaria, se destinará la cantidad que se requiera a la educación.
El mandatario agradeció a los maestros sus esfuerzos para integrarse a esta condición con ideas ingeniosas, para que los alumnos no se retrasen en el aprendizaje de los contenidos educativos que corresponden a su nivel.
Aseguró que el Estado tiene la capacidad e infraestructura necesaria para atender la contingencia; ejemplificó que el Hospital Hidalgo tiene suficiente área disponible, y de ser necesario también se cuenta con el apoyo de la Sedena.
Insistió en la importancia del uso de cubrebocas en todo momento, para frenar más rápidamente la propagación del virus; debe hacerse a conciencia, no sólo para evitar una sanción.
Por su parte, el secretario de Salud, Miguel Ángel Piza Jiménez, ponderó la labor y entrega del personal médico, que lejos de ser agredido como en otras entidades, ha recibido muestras de solidaridad.
A pregunta específica, respondió que si el conductor va sólo en su auto no es obligatorio el cubrebocas, pero sí lo es cuando se acompaña de más personas, por seguridad de todos.
Finalmente citó que 30 pacientes reciben tratamiento con plasma e hizo un llamado a los más de 4 mil pacientes ya recuperados, a que donen sangre y coadyuven en el tratamiento de enfermos graves con COVID.