Hace poco más de 24 horas, el Senado de la República designó a la abogada Loretta Ortiz Ahlf como nueva ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien sustituirá al ministro Fernando Franco González Salas ya que culminará su periodo y dejará el cargo el próximo 12 de diciembre. En virtud de lo anterior, me permitiré hacer unos breves apuntamientos en relación con su nombramiento y el rol que tendrá la SCJN con su intervención aunado a que, a partir del próximo mes, la Corte tendrá 4 mujeres ministras.
La Dra. Ortiz Ahlf llegará a la Corte con un perfil envidiable, caracterizándose por ser una mujer culta, con un amor entrañable al Derecho, así como conocedora de infinidad de tratados internacionales y los derechos humanos reconocidos en ellos; es quizá una de las máximas exponentes en materia de derecho internacional en todo el continente y nuestro Poder Judicial deberá beneficiarse con ello.
Me atrevo a describirla ya que tuve el privilegio de conocerla y ser su alumno cuando cursaba el cuarto año de la Carrera de Abogado en la Escuela Libre de Derecho y con ese conocimiento de causa, puedo sentirme satisfecho en mi rol de abogado, de que una mujer con ese perfil llegue a nuestra Suprema Corte de Justicia de la Nación. En los últimos años, el Poder Judicial y la propia Suprema Corte de Justicia se han caracterizado por tomar decisiones garantistas en defensa de las libertades y hasta cierto punto han buscado erguirse como un autentico Tribunal Constitucional con toques progresistas.
El gran reto de nuestro máximo órgano judicial estribará en demostrar una verdadera autonomía y velar por que ninguna autoridad (incluyendo el propio presidente de los Estados Unidos Mexicanos) pueda ir o intentar ir en contra de la legalidad, los derechos humanos y/o la propia Constitución. De igual manera y tal como se ha mencionado desde hace unos meses por parte del Ministro Presidente, la Corte deberá socializar más su función e involucrarse más con la ciudadanía para que no sólo el gremio jurídico se acerque a sus resoluciones, sino cualquier mexicano y bajo un lenguaje accesible.
Mientras tanto, constitucionalmente el Presidente López Obrador ya no cuenta con posibilidades para designar ministros (salvo casos de fuerza mayor y/o renuncias inesperadas), razón por la cual vendrán resoluciones sumamente interesantes en materia de prisión preventiva, delitos fiscales, actuaciones del ejército y decretos que intentan burlar el derecho administrativo, así como un sinfín de asuntos que pondrán a prueba la independencia y la capacidad de la nueva ministra y del propio órgano colegiado. Mencionado lo anterior, habrá que dar seguimiento al trabajo de la Suprema Corte de Justicia. Les agradezco el favor de su lectura y les deseo un muy feliz fin de semana.

Correo: davidreynoso40@hotmail.com
Twitter: @davidrrr