Mircea Mazilu

El 16 de abril se cumplen 183 años del estallido de la Guerra de los pasteles, que supuso la primera intervención francesa en territorio mexicano. Ese día, pero de 1838, los galos declararon la interrupción de las relaciones entre su país y México, bloqueando todos los puertos nacionales. Después de casi un año de hostilidades, las dos naciones firmaban un tratado de paz que, lejos de cesar la rivalidad entre ambas, abría la puerta a otro conflicto, el conocido como la Segunda intervención francesa, la cual se produciría 23 años más tarde.

Durante 1832, cuando México llevaba todavía pocos años de su independización, ocurrió un acontecimiento que daría nombre al enfrentamiento que es objeto de análisis en este artículo y serviría de pretexto a Francia para la posterior invasión a México. Ese año, unos oficiales de Antonio López de Santa Anna comieron sin pagar en la pastelería de un ciudadano francés residente en México, cuyo nombre era Remontel. Este acto, junto a otros motivos, llevó al embajador francés Antoine-Louis Deffaudis a exigir al gobierno mexicano una indemnización de 600 mil pesos. La negativa de este último a pagar la compensación económica y el fusilamiento de un pirata francés en 1837 enfriaron las relaciones entre ambos países y provocaron la primera intervención francesa.

Entre febrero y marzo de 1838 arribaron al puerto de Veracruz 10 navíos franceses dirigidos por el comandante Bazoche. Los extranjeros reclamaron el pago de la indemnización antes del 15 de abril con el fin de evitar la invasión. Al no recibir una respuesta afirmativa por parte de los mexicanos, el día 16 de abril los franceses bloquearon todos los puertos nacionales y meses más tarde bombardearon el fuerte de San Juan de Ulúa. Esto llevó al gobierno mexicano a declararle la guerra a los franceses el 30 de noviembre de 1838.

El bloqueo de los puertos mexicanos llevó a los ingleses a intervenir en el conflicto, ya que éstos se vieron perjudicados al no poder comerciar con México. Los británicos, representados por el ministro Richard Pakenham, negociaron con los franceses, al mando de los cuales se hallaba el militar Charles Baudin, consiguiendo suspender de esta forma los ataques al territorio de México.

El 9 de marzo de 1839 los franceses y los mexicanos firmaron finalmente la paz, por medio de la cual los primeros se comprometían a devolver el castillo de San Juan de Ulúa que habían ocupado meses antes, mientras que los segundos accedieron a pagar la indemnización de 600 mil pesos. El acuerdo ponía fin a la primera intervención francesa a México, sin embargo, abría la puerta a un futuro conflicto entre ambos países, ya que el gobierno mexicano no cubriría la deuda según lo acordado, acto que, junto a la suspensión de su pago por parte de Benito Juárez, provocaría que en 1862 los europeos volvieran a invadir el territorio nacional.

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