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Agencia Reforma

“Kelly”, una perrita de Australia diagnosticada con cáncer, consiguió estar en remisión gracias a una nueva vacuna creada a partir de sus propios tumores desarrollada por la Universidad de Sidney.

En 2019, Jennifer Weissel notó que algunos bultos crecían debajo de la mandíbula de su mascota, una galga inglesa. Los especialistas del Hospital de Enseñanza Veterinaria de la Universidad de Sidney la diagnosticaron con linfoma, un cáncer común y agresivo para los perros, que suele ser fatal.

A pesar de que “Kelly” se sometió a un tratamiento de quimioterapia, el cáncer continuó su progreso. Dado que su probabilidad de supervivencia era escasa, los médicos sugirieron que participara en un ensayo de una nueva vacuna.

La can recibió una vacuna elaborado con el tejido extraído de sus propios tumores. Se trata de un tratamiento personalizado que estimula el sistema inmunológico de los pacientes para que puedan atacar el cáncer.

En general, los perros diagnosticados con linfoma viven un año, pero “Kelly” se mantiene estable tras dos años de recibir la vacuna. Ahora, a sus 11 años, se encuentra en remisión, lo que quiere decir que los signos del cáncer desaparecieron en respuesta al tratamiento. No obstante, no significa que esté curada.

La perrita sigue disfrutando de paseos diarios con Weissel en el pueblo costero de Maianbar, ubicado al sur de Sidney. El viejo sofá en el que duerme incluso fue retapizado.

“No iba a hacerlo porque estaba segura de que ella no iba a vivir, pero las cosas se ven bien ahora y ella lo vale. Es familia”, aseguró la tutora.

Ven prometedora vacuna
Hasta ahora, más de 300 perros han recibido la vacuna desarrollada por Christopher Weir, inmunólogo de la Universidad de Sidney.

Los resultados preliminares del primer ensayo, en el que participó “Kelly”, sugieren que el tratamiento tiene efectos anticancerígenos en varios tumores. También es útil para prevenir que reaparezcan.

De acuerdo con Weir, la vacuna es más rentable que la quimioterapia, que tiene un costo superior a los 10 mil dólares por can. Si se combinan ambos tratamientos, la remisión podrían prolongarse a largo plazo.

El proyecto, financiado en parte por donaciones, ahora busca reclutar 80 perros para que participen en un nuevo ensayo que busca demostrar la eficacia de la vacuna en tipos específicos de cáncer.