Nora Alicia Estrada y Juan Carlos García
Agencia Reforma

CDMX.- Si usted ganara un Oscar y volara de regreso a México, ¿cómo lo traería? ¿Documentado en la maleta, en un estuche, en la mochila, bajo el brazo o simplemente en la mano?
Carlos Cortés, uno de los tres mexicanos que obtuvieron el Premio de la Academia el domingo, al Mejor Sonido, por El Sonido del Metal, optó por la última opción y, para protegerlo, lo envolvió en papel blanco y lo metió en una bolsa de papel de estraza del restaurante Chipotle. Y no lo soltó para nada.
“Lo traigo así porque no quiero que se raye”, aclaró anoche, en el área de Llegadas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a donde fue a recibirlo un amigo que ambientó el momento con matraca y gritos desinhibidos.
El egresado de Sistemas Computacionales de la Universidad del Valle de México (UVM), de 43 años, despertó la curiosidad de varios turistas que llegaron y algunos curiosos. En cuanto vieron la estatuilla, se le acercaron y tomaron videos y fotos.
Una señora se acercó tímidamente y le dijo que si se podía tomar una foto de lejos con esa figura desnuda y metálica porque no creía volver a estar tan cerca de una ni tocarla.
“No’mbre, señora, venga: nos tomamos la foto, tóquelo”, le dijo el músico y especialista en audio, y la gente se entusiasmó.
Le aplaudieron y casi llora de la emoción. Le tomaron fotos y posó muy apropiado con el Oscar.
Su hermana, Karla, bromeó: “Y lo trae el doctor Chapatín en su bolsita”. La gente rio.
En los 20 minutos que Carlos se detuvo, al menos 10 personas le pidieron selfies y no pararon de felicitarlo.
Contó que el galardón podría estar permanentemente en su casa de CDMX o en el estudio de su jefe, Carlos Reygadas, en Tepoztlán. Ya encaminado a su transporte, se le salieron algunas lágrimas y terminó diciendo “es un orgullo para México”.

UN SUSHI EN SU HONOR
Antes de regresar al país con el Oscar, Cortés se dio gusto con un platillo de sushi ¡bautizado con su nombre!
Como un homenaje de connacionales en Los Ángeles, el lunes “inauguró” y degustó una creación gastronómica a base de sushi frito al estilo mexicano, con camarón y pulpo.
El empresario Paul Peñuelas, del restaurante El Perihuete, lo invitó a celebrar el premio cosechado por su diseño sonoro para la película de Amazon Prime Video, en el cual trabajó con los también mexicanos Michelle Couttolenc y Jaime Baksht, además del francés Nicolas Becker y el estadounidense Phillip Bladh.