El servicio de grúas particulares que atiende incidentes viales en la ciudad es, al parecer, un lucrativo negocio que si bien aparece cuando más se necesita, y cobra por ello, también hace acto de presencia cuando no es requerido e igualmente cobra por el solo hecho de acudir “a ver qué pasó”.

Así lo reportan ciudadanos que se han visto involucrados en accidentes donde las partes se ponen de acuerdo para responder a los daños, cuando los hay, y dejan evidencia en acta de haber solicitado la no intervención de la autoridad y, mucho menos, de grúas para traslados, porque no son necesarios.

Documentos en poder de El Heraldo evidencian que en hechos de tránsito los particulares suscribieron el acta que da cuenta de que hubo “únicamente daños materiales mínimos”.

Ante ello, los participantes “solicitan la no intervención de la autoridad, responsabilizándose de sus daños y/o haber llegado a un acuerdo sobre los mismos” y dejan constancia de las unidades involucradas en los hechos.

No obstante, denuncian los implicados en un choque por alcance registrado el pasado 4 de julio, entre otros, que las grúas se hacen presentes, lo que hace suponer un acuerdo con la autoridad pues las partes nunca las requirieron.

Aseguran que una vez en el sitio el servicio realizó un cobro de 400 pesos en efectivo por unidad sin haber arrastre, sin recibo de por medio y con la advertencia de que si requieren factura deben ir a recogerla y además, cubrir el Impuesto al Valor Agregado o bien, de negarse a pagar, los vehículos serían llevados a la pensión.

Consideraron que la situación no es regular y demandan claridad a las autoridades de tránsito ante situaciones como ésta.