Contra viento y marea el Gobierno Federal sostiene los carburantes baratos, pero esto no puede durar mucho debido a que entre más tiempo pase mayor será el daño que le cause a las finanzas públicas, por lo que se espera que luego de las elecciones que tendrán lugar en junio en seis estados podría haber un cambio, lo que naturalmente provocará protestas de los millones de usuarios que deberán pagar más caro.

Entre más se tarde en recular será más difícil que la administración lópezobradorista pueda acceder al nivel económico que corresponde a un país como México, que por su crecimiento exige inversiones públicas y privadas y que no se registran por las condiciones imperantes.

Los programas sociales que han sido el estandarte de este gobierno, seguirán vigentes pero para ello se requiere tener los recursos suficientes para su sostenimiento y que además no sea un dique para llevar adelante los demás programas que exige la población en general.

Sobre el particular el analista financiero Gerardo Sánchez Herrera afirmó que “la gasolina en México está un 30% más barata que en Estados Unidos, debido al estímulo fiscal que otorga el Gobierno Federal, sin embargo esto no podrá resistir mucho tiempo, debido al boquete financiero que le está generando a las arcas públicas”.

A lo anterior se agrega la guerra que lleva cabo Rusia contra Ucrania, lo que motiva que el mercado de los carburantes en el mundo registren precios altos y de lo que naturalmente México no se salva, pero el común de los compradores no lo resienten porque la Federación otorga un 100% de estímulos a los tres tipos de gasolina. El mejor ejemplo se encuentra en California, donde un litro de gasolina cuesta alrededor de 30 pesos y en Arizona 23.20, mientras que en Tijuana la gasolina Magna se vende a 19.30 y en Tamaulipas en 18.50, lo que atrae compradores del otro lado de la frontera para llenar el tanque debido a que México está más barato.

El problema estriba en que no se pueden sostener por mucho tiempo estos precios, en función que esos recursos hacen falta para la realización de los programas de obras y servicios que demanda la población en general, por lo que entre más se alargue la decisión de cancelar ese tipo de apoyos mayor será el daño que cause a las finanzas, o también, que se sostenga como está pero a cambio de incrementar el costo en los recibos de luz y otros impuestos para más o menos tratar de evitar una mayor caída del crecimiento nacional.

Desde el punto de vista de Sánchez Herrera, ese tipo de estímulos fiscales son más benéficos para la clase alta que es la que tiene hasta 6 vehículos por familia, en tanto la clase media registra 2 vehículos y la clase media baja uno por familia, por lo tanto quienes consumen más gasolina son los que tienen más automóviles y por lo mismo resultan más beneficiados con esta acción.

Políticamente es algo que favorece la imagen del Gobierno al tener un programa de combustibles baratos, pero entre más siga vigente mayor será el daño que cause a la economía gubernamental, además que esto obliga a sostener la importación de hidrocarburos que México lleva a cabo por 30 mil millones de pesos, lo que significa una lastre para las finanzas nacionales.

Algo tiene que hacerse a la mayor brevedad, de lo contrario podría llegarse a los extremos que se vive en Venezuela, donde al principio del gobierno del extinto presidente Hugo Chávez casi regalaba la gasolina y tenía en marcha una serie de programas sociales, pero al agotarse los recursos económicos no le quedó de otra que aplicar los precios reales a ese y otros productos y esto llevó a la empobrecimiento de la mayoría de los habitantes, que hoy sufren para adquirir productos de primera necesidad.

DESIDIA EN LA PONA

La pregunta obligada sobre los incendios que recurrentemente tienen lugar en el parque La Pona, es por qué el Gobierno Municipal no actúa para evitar que continúe dañándose uno de los pocos pulmones verdes que quedan en la ciudad de Aguascalientes y la respuesta más cercana es porque existe apatía, que por alguna razón de peso prefieren dejar que siga la destrucción de los centenarios mezquites.

El coordinador de Protección Civil Municipal, Eduardo Muñoz, dijo que se registra un incendio por semana, lo que ha afectado más de 40 hectáreas, por lo que a ese paso pronto serán historia, que si estuviera en algún país de Europa se tendría como un santuario, en función que en torno al manantial fue el origen a los árboles y a su vez dio pie para la nacimiento de lo que es hoy la ciudad capital.

Es una lucha que se va perdiendo y que tiene como razón de que los dueños de una parte del terreno pretenden construir un complejo habitacional y centros comerciales, misma fórmula que se ha aplicado en otros lugares, es el caso de lo que fue el “nuevo” Ojocaliente, donde se derribaron todos los árboles para dar paso a un mercado.

La pasada administración municipal se comprometió a que La Pona no fuera dañada por intereses económicos, lo que supuso que frenaría los ataques de que continuamente es objeto, pero está visto que el compromiso fue de saliva, tan es así que la actual autoridad reconoce que siguen las “misteriosas” carbonizaciones, principalmente en la zona privada. Una vez que se termine de quemar todos los árboles ya no habrá impedimento para que el Ayuntamiento expida el cambio de uso de suelo y se lleven a cabo los planes comerciales.

El titular de Protección Civil afirmó que “hemos tenido alrededor de uno por semana, sí nos ha afectado más que en Cobos, llevamos en lo que va del año cuatro, pero en La Pona sí nos ha pegado mucho, uno por semana”.

Es innegable que las conflagraciones son provocadas y que para la autoridad es una situación añeja, principalmente que en la zona privada que es en donde más suceden los siniestros. Eduardo Muñoz aseguró que “la intención no la sabemos, solamente que quieren terminar con todos los mezquites”. La respuesta podría encontrarla en las solicitudes que han hecho los propietarios para que se le permita utilizar el terreno para fines distintos a los que actualmente tiene.

Grupos de ciudadanos han buscado, infructuosamente, que el Ayuntamiento y el propio Gobierno del Estado se comprometan a velar por que no se destruya La Pona y por el contrario, se declare como zona protegida, pero lo único que han logrado son acuerdos verbales y declaraciones políticas, que al ser convenencieras son para salir del paso, tan es así que nada se pudo hacer por las 40 hectáreas que han sido destruidas.

El Municipio hace como que defiende el espacio, por lo que en diciembre del año pasado varias secretarías crearon un contrafuego de más de 5 mil metros cuadrados “para prevenir la propagación de incendios” y que por lo visto no fue más que una acción para la foto, porque nadie está para el ataque que sufre el lugar.

De cualquier manera el colectivo Salvemos La Pona presentó hace dos meses un amparo indirecto en contra del Programa de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Aguascalientes con el propósito de dejar sin efecto la inclusión de 16.5 hectáreas de la mezquitera La Pona en el área de crecimiento y para uso habitacional en el Programa Parcial de Desarrollo Urbano de zona centro 2040, sólo que habrá que esperar a que la jurisdicción correspondiente responda, mientras tanto sigue el arremetida a ese espacio.

GASTÓN GUZMÁN

La desaparición física de don Gastón Eduardo Guzmán Díaz da pábulo para recordar las atenciones que tuvo con el autor de este espacio y que se dio de una manera diferente a la que podría suponerse. Cuando él, doña Lilia Palomino Topete e Ignacio Campos Jiménez asumieron el cargo de diputados locales, en la LIV Legislatura (1989-1992), tenían que remar contracorriente, ya que representaban al Partido Acción Nacional, frente a una mayoría del PRI, lo que no obstó para que don Gastón y doña Lilia hicieran escuchar su voz. Como reportero debía acudir a todas las sesiones, lo que motivó cierto recelo de ambos, por lo que cuantas ocasiones se les trataba de entrevistar respondían con evasivas, lo que cambió cuando Guzmán Díaz preguntó si estaba adscrito a alguna nómina gubernamental y al responderle que no, entonces cuestionó las razone para ir al total de las sesiones, explicándole que era parte de las órdenes de trabajo del periódico. A partir de entonces hubo una relación más estrecha que se mantuvo con ambos más allá de la función que desempeñaron. El 6 de julio de 2018 falleció doña Lilia y este 15 de mayo de 2022 don Gastón, ambos constructores de lo que es actualmente el panismo.

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