El presidente del Consejo de Cuenca del Río Santiago, Enrique Javier Solórzano Carrillo reconoció ayer graves problemas en este afluente, porque es uno de los más contaminados del país e incluso del mundo. Agregó que no existe conciencia social ni tampoco compromiso de las esferas políticas de todos los niveles de gobierno para rescatarlo con urgencia.
Solórzano Carrillo recordó que el agua no es sólo un derecho humano, pues ahora también es considerado como un factor de seguridad nacional que garantiza la supervivencia humana. Bajo estos criterios es que deberían realizarse acciones para su manejo y distribución.
Sobre la problemática que se vive en la cuenca del Río Santiago, explicó que éste cauce ha sido utilizado como lecho colector de residuos de empresas e industrias de todos los tamaños que vierten sus desperdicios sin tratar, al igual que los desarrollos habitacionales. Este fenómeno sucede por igual en los estados de Aguascalientes, Durango, Zacatecas, Jalisco, Nayarit y Guanajuato.
En entrevista con El Heraldo, en su visita por Aguascalientes, el presidente del Consejo de Cuenca del Río Santiago se pronunció por modificaciones al Artículo 115 constitucional para que los ayuntamientos no sean los únicos obligados en el tratamiento del agua de los residuos urbanos.
También debe acatarse el problema mayor relacionado con los residuos industriales que contaminan el agua con metales pesados que no pueden ser procesados por las plantas de tratamiento de los municipios. Este fenómeno explica en buena medida porqué nuestro país es alto consumidor de agua en botellas de plástico, pues la gente no confía en las aguas que corren en los ríos, las que deberían estar aptas para consumo humano si todos fueran responsables y cuidaran este recurso vital.