Complicado panorama enfrentan las empresas del sector de la construcción ubicadas en la zona centro occidente, de la cual Aguascalientes forma parte. El presidente nacional de CMIC, Francisco Javier Solares, denunció que la diversificación de recursos para obra pública destinados por parte del Gobierno Federal, no ha sido pareja al concentrarse sólo en algunas zonas del país, lo cual sumado a los efectos de la pandemia, ha ocasionado una fuerte desaceleración en el sector.

El líder de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) precisó que son las pequeñas y medianas empresas, las que se encuentran atravesando por un mal momento derivado del nulo acceso a la ejecución de obra pública de gran impacto. Detalló que el presupuesto federal para obra pública fue apenas de 525 mil millones de pesos, cuando las recomendaciones para mantener activo el dinamismo en el sector y generar nuevos empleos, sería destinar el doble de lo consignado en este año.

Peor aún, desde el 2018, incluso desde antes de la pandemia, el rubro de la construcción ha caído en un 20%, mientras que la facturación en empresas que han podido sobresalir a las adversidades por falta de recursos y por la pandemia de COVID-19, ha caído en un 31%. Sin embargo, los efectos negativos no solamente han estado presentes en proyectos públicos, también en obras del sector privado se ha reflejado una contracción, ocasionado de la desconfianza de los inversionistas quienes no ven rentabilidad en sus inversiones.

A pesar del escenario, la CMIC, expresó que sólo queda confiar en que durante la segunda mitad del sexenio federal, el presupuesto para infraestructura aumente a diferencia de otros años, y que no se dejen obras inconclusas.

“En la obra pública nacional, el 50% del presupuesto está destinado a dos estados de la República, es decir la obra más grande se va a la zona sur y sureste. La inversión pública es insuficiente. Hay estados que tienen cero inversión federal y esta región es una de las afectadas”, lamentó.