El descanso y el sueño, junto a una dieta equilibrada y un ejercicio físico sano y acorde a nuestras capacidades, constituyen la panacea universal para la salud de cualquier ser humano.

Ciertamente, el sueño y el descanso caminan juntos de la mano ya que están íntimamente ligados. La mayoría de las veces, no es posible descansar sin haber dormido placenteramente.

Asimismo, es preciso tener en cuenta que la carencia o mala calidad son factores exponenciales que potencian la depresión, la mala concentración, la presión arterial alta y las enfermedades cardíacas.

Por ello, para tener un sueño reparador que nos proporcione un descanso adecuado y nos llene la mente y el cuerpo de energía, es necesario adquirir las herramientas idóneas. Hablamos del colchón.

Características que debe tener todo colchón que se precie

Teniendo en cuenta que pasamos alrededor de un tercio de nuestra vida en la cama, vale la pena hacer algunas investigaciones para hacerlo bien.

Cuando se duerme, lo más importante es alcanzar un sueño profundo, placentero y sin interrupciones para que nos podamos despertar completamente renovados.

Para que esto suceda, es muy importante tener especial cuidado con la presión que ejerce nuestro colchón sobre nosotros mismos, ya que provoca que a veces nos despertemos para tener que cambiar de postura. Aunque esto tiene fácil solución si incluimos en nuestra vida colchones individuales o  colchones matrimoniales Spring Air, ya que no ejercen presión alguna sobre el cuerpo.

De todas formas y para que vayas tomando nota, a continuación te dejamos algunas pautas que debes considerar para saber si son buenos los colchones memory foam o de cualquier otra modalidad que proporcione la calidad que mereces a tu descanso. ¡Acompáñanos!

  • No debe ser ni extremadamente blando ni extremadamente duro, para que sostenga nuestro cuerpo adecuadamente, pero sin llegar a ser incómodo.
  • Sin huecos en los que te hundas sin remedio.
  • Para que respete nuestra curvatura natural de la columna.
  • Es de vital relevancia que los pies no queden fuera del colchón. Además, las medidas cambian dependiendo del tipo de cama que se desee y de nuestra propia estatura. Por ejemplo, las medidas de los colchones matrimoniales suele estar entre los 120, 135, 140 o 150 cm de ancho, mientras que la longitud difiere entre 180, 190 o 200 cm. En las camas individuales, oscila entre un ancho de 80, 90 y 105 cm y una longitud de 180, 190 y 200 cm.
  • La compañía. También es importante tener en cuenta si dormimos solo o acompañados, ya que hay colchones que permiten una mayor independencia a la hora de realizar movimientos.
  • De nuestro peso dependerá la firmeza y la flexibilidad del colchón ideal.
  • Clima y temperatura corporal. Los colchones de muelles son recomendables para lugares cálidos o personas calurosas y los colchones de látex o viscoelásticos son ideales para lugares fríos o personas frioleras.
  • Resulta muy conveniente que hayan sido tratados para ser hipoalergénicos y anti-ácaros.

Clases de colchones:

  • De espuma. Pueden ser de distintos materiales, aunque normalmente están compuestos de poliuretano. Son los más económicos y su principal ventaja radica en que proporcionan un descanso firme y ergonómico, especialmente para las personas con sobrepeso.
  • De muelles. Son los colchones de toda la vida. Destacan por ser bastante firmes y prestar un buen apoyo para la espalda, además transpiran muy bien y no presentan problemas de humedad.
  • De látex. Su característica principal reside en que gracias a su elasticidad, son cómodos y perfectamente adaptables al cuerpo. De igual modo, aislan muy bien el calor.
  • Ortopédicos. Estos colchones están especialmente indicados para personas que por alguna enfermedad pasan mucho tiempo en la cama.
  • Viscoelásticos.Poseen una tecnología perfecta para quienes duermen de lado o sufren problemas de articulaciones o musculares. Gracias a su composición, tienen un efecto memoria que se adapta y reconoce las posiciones del cuerpo, manteniendo la correcta alineación de la columna. Ninguna zona queda sin apoyo.

Cada cuánto tiempo es conveniente cambiar de colchón

Lo ideal es que no trancurra más de 10 ños. De 8 a 10 es lo que se suele recomendar, ya que es es el máximo tiempo que un colchón mantiene todas sus propiedades sin perder calidad y efectividad.

Ahora bien, mientras esto ocurre, se deben seguir unas pautas para alargar en la medida de lo posible su vida útil:

1.- Rotarlo o girarlo de vez en cuando.

2.- Que se apoye sobre una buena base.

Por otra parte, es muy probable que algunas veces haya que cambiar el colchón antes de que cumplan el tiempo estipulado. Es el caso de los niños, ya que crecen muy rápidamente. Igualmente, también habría que cambiarlo si se experimenta una lesión importante, un desgaste físico, aumento de peso, etc.

Para terminar, solo resta decirte que existen varias marcas en el mercado que destacan particularmente por la gran variedad y surtido de que disponen, así como por la extraordinaria relación calidad-precio que ofrecen. Si deseas ampliar la información, te invitamos a visitar profesionalesdelcolchon.com, un portal seguro y confiable con una amplia trayectoria en el sector.

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