Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Gustavo Cárdenas Moreno, el proveedor de equipos de espionaje de Genaro García Luna durante su paso por la SSP federal, pasa sus días en fiestas de gran lujo en las que convive muy de cerca con modelos, directivos de firmas internacionales y ex deportistas.
Contrario a García Luna, quien duerme en una cárcel de Nueva York, y de Luis Cárdenas Palomino, ahora prófugo de la justicia, el empresario ha publicado a través de Instagram imágenes que dan cuenta de su acelerado tren de vida social.
En septiembre pasado, Cárdenas asistió al Festival Burning Man -en el desierto de Nevada-, al que concurren celebridades y donde se prohíbe el intercambio de dinero.
Los asistentes conviven durante siete días en una especie de comuna hippie donde prevalece el trueque, la vestimenta extravagante, la yoga y la música, en medio esculturas colosales y escenografías similares a las de Mad Max.
En fotografías publicadas en Instagram, el empresario aparece al lado de las súper modelos Lais Ribeiro y Alessandra Ambrosio, en otra está abrazado con amigos al pie de un Bell-Boeing V-22 Osprey, un avión de despegue y aterrizaje vertical que pocos Ejércitos tienen.
En otras está al lado de Milan Blagojevic, el publicista de la modelo Heidi Klum, o Kenta Seki, un famoso instructor de fitness de Los Ángeles; también con el ex basquetbolista Jared Homan y con el gerente de Alianzas de la aplicación Snapchat, Juan David Borrero.
Cárdenas fue denunciado este año por la Unidad de Inteligencia Financiera, por un supuesto lavado de dinero, y su vida contrasta con las de García Luna y Cárdenas Palomino, quienes fueron acusados de vínculos con el narcotráfico.
En el sexenio pasado, ambos ex funcionarios compraron más de 673 millones de pesos a la empresa Obses de México, de Cárdenas, para equipar a la Policía Federal.
Además, en 2012 le envió a la entonces PGR el software malicioso Finfisher/Finspy y un geolocalizador de teléfonos inteligentes Hunter, en 202 millones de pesos.