El método que cada quien elige para hacerse escuchar por la autoridad debería ir acompañado de no afectar a terceros, porque lo que puede beneficiar a unos perjudica a otros y esto, en esencia, no es positivo que se haga ya que impacta la sana convivencia de la sociedad.

Desde su irrupción en la vida nacional, los partidos autocalificados como de “izquierda” encabezaron marchas y cierre de calles o carreteras para forzar a que les dieran una solución a sus demandas, lo que hoy están pagando a nivel federal al igual que en los estados en que gobiernan, ya que no encuentran la forma de evitar el desorden que se genera en las calles y aunque ha habido algunos intentos para forzar el retiro de los manifestantes –mediante el uso de los granaderos-, a final de cuentas no dan ese paso decisivo para obligar a los opositores a presentar las denuncias sin alterar la vida en común.

Lo sucedido con los transportistas de carga que cerraron aquí la carretera 45 sur el pasado 22 de marzo, al igual que lo hicieron en otras partes del país, provocó un auténtico desconcierto en miles de manejadores que debieron soportar por varias horas ese movimiento y el cual, básicamente, tuvo como punto de arranque la exigencia de que se redujera el precio de los combustibles y que exista una efectiva seguridad, además de algunos temas locales.

La protesta pública es una forma de hacer visibles los problemas que registran diversos grupos de ciudadanos, reproche que debería tener algún limitante, que sin llegar al impedimento que se haga y mucho menos a la censura, se debe velar por los derechos colectivos. Los camioneros buscaron una evasiva para eludir cualquier responsabilidad, por lo que pedían una disculpa “por las molestias que causaban”, como si con ello fuera suficiente para resarcir el daño económico y de tiempo que causaron. Visto de otra manera ¿qué sucedería si un grupo de automovilistas organizara una protesta en contra de ellos y les impiden circular, o que ciudadanos inconformes con el servicio de agua potable, seguridad pública, alza de precios a la canasta básica y otros problemas que resienten se opusieran a que por varias horas o días impidieran el paso de las pesadas unidades?

Alentados por la respuesta de las autoridades federales, de que se buscará satisfacer sus demandas, amagaron que si no les cumplen en un tiempo perentorio volverán a cerrar más carreteras y hacerlo al interior de las ciudades, por lo que habrá que estar preparados para una jornada más calamitosa, ya que difícilmente se va a reducir el costo del Diesel y en cuanto a la seguridad esta depende del comportamiento de los delincuentes, más que de una vigilancia de policías y soldados.

SOÑAR CUESTA POCO

Con motivo del Día Mundial del Agua se dijo que el Plan Juchipila “es caro pero viable”, lo que significa que hay una esperanza y para ello los expertos urgen al Ayuntamiento de Aguascalientes que actúe con la celeridad que el caso amerita, pero el alcalde Leonardo Montañez responde que “está en negociaciones con Veolia para asegurarse que deje todo en regla antes de que se les termine la concesión”.

Humberto Blancarte, quien fuera directivo en la concesionaria y hoy es presidente de la Asociación Mexicana de Hidráulica en el estado, afirmó que la situación es crítica y es poco lo que se ha avanzado en las soluciones que se han presentado, por lo que urgió “a tomar la decisión y la acción para que esto se pueda realizar o de lo contrario será demasiado tarde”.

La inversión que deberá hacerse para traer el agua desde Juchipila ronda en los 16 mil millones de pesos, que naturalmente no tiene la autoridad municipal y sólo una parte podría ser apoyada por el Gobierno del Estado, por consiguiente habrá que tramitar ante la Federación el apoyo necesario.

De ninguna manera se trata de ser aguafiestas, pero no hay que hacerse mucha ilusión que la administración lopezobradorista vaya a apoyar ese propósito, no al menos de aquí a 2024. Se debe tener presente que la conexión por ferrocarril entre Guadalajara y Aguascalientes tiene más de 40 años que está planteada y lo que en un principio representaba una inversión cercana a los 3 mil millones de pesos hoy supera los 15 mil millones. Lo más cerca que estuvo de cristalizarse fue en la administración que encabezó Enrique Peña Nieto ya que incluso hasta se tuvo el trabajo técnico terminado y sólo faltaban los recursos, mismos que nunca llegaron. Se ha solicitado al actual presidente de la República que haga suyo este proyecto pero toda su atención está enfocada en el Tren Maya y otras obras que considera emblemáticas de su gobierno, por lo que ni siquiera ha habido una respuesta de su parte.

En estas condiciones, no debe haber mayores esperanzas de que colabore con algo tan importante para la ciudad de Aguascalientes como es la de contar con el abasto suficiente del vital elemento, a menos que exista un momento de lucidez y firme la transferencia necesaria.

Por otra parte se habla con insistencia que el agua de Juchipila es la solución más viable, pero hasta la fecha se desconoce lo que opinan las autoridades de ese lugar y si están dispuestos a deshacerse de una parte de sus recursos hídricos, por lo que antes de continuar con esa posibilidad se debe tener una respuesta puntual.

Lo que es una realidad es que algo tiene que hacerse, porque cada vez tiene que perforarse los pozos a mayor profundidad, que en varios lugares llega a 600 metros por lo que el agua se extrae con materiales que pueden ser dañinos para la salud. En cuanto al reuso de agua tratada se ha avanzado poco, por lo que tiene que trabajarse más en ese renglón.

TAREA DIFÍCIL

Cada vez que ocurre un feminicidio y se registra un número importante de ataques a las mujeres de inmediato se responsabiliza a los distintos niveles de autoridad, lo que en sí es una forma fácil de evadir una propuesta real que contribuya a evitar que sucedan estos hechos, sin embargo varios de los opinantes profesionales y los de ocasión utilizan el camino más fácil, además que en algunos casos buscan una rentabilidad política por lo que se debe tener cuidado de hacer propio la forma de pensar de otros.

En el caso de los feminicidios ocurre algo similar que con el de los suicidios, que no se pueden prever y miente quien diga lo contrario, por lo que sólo queda intensificar los programas de cercanía social, que las personas que pasan por ese trance sepan que hay instituciones que pueden ayudarles a salir adelante. Si la mujer es golpeada una vez, lo más seguro es que seguirán creciendo los ataques de su pareja y en un momento de furia se pase de los moquetes a un daño mayor que la envíe al hospital o termine con su vida.

Antes de que eso suceda la persona que es agredida debe recurrir a los organismos que brindan consejos. Confiar en que el pendenciero cambie de actitud o suponer que “sólo con unas copitas se torna agresivo” es darle alas para que se desquite con ella sus frustraciones, por lo que es preferible cortar de tajo la relación a que suceda lo irremediable.

Muchas veces las víctimas les dicen a sus allegados que lo va a perdonar, ya que le prometió que cambiará de actitud, pero es sólo por unos días o semanas, para luego reanudar la golpizas que muchas veces también reciben los hijos cuando intervienen a favor de su madre. En instituciones como el DIF, Instituto de la Mujer y otros organismos hay psicólogos, sociólogos, siquiatras y otros profesionales que de manera gratuita brindan ayuda para que la perjudicada vaya por un camino distinto al que ha vivido y sobre todo, que al aplicar las recomendaciones no sienta remordimientos, ya que primero está su vida y la de sus descendientes.

Desde una perspectiva podría considerarse más grave el feminicidio que el suicidio, porque mientras éste es un acto particular, exclusivo, en que no interviene más que la persona que decide acabar con su vida, en el otro ataca a alguien con el propósito de terminar con su existencia y lo hace sin compasión alguna.

Los últimos días Aguascalientes ha estado en el ojo del huracán a raíz del número de feminicidios que han tenido lugar durante el presente año y una regla que no falla es el oportunismo de algunos políticos, que utilizan el dolor ajeno para llevar agua a su molino. Responsabilizan al Gobierno del Estado, al municipio, a la fiscalía y a las corporaciones policiacas de este macro-problema, a sabiendas que es materialmente imposible que pueda haber incumbencia de alguien en un acto que se desconoce que vaya a tener lugar.

Por consiguiente, en la mujer y sólo en ella está terminar con esa dependencia perniciosa y la única manera es cortar de tajo la relación con el golpeador, lo que sin duda al principio no es fácil enfrentar sola la situación pero con la asesoría de alguno de los organismos citados o de la congregación religiosa a que pertenezca podrá salir adelante. Es la única vía posible y que deben utilizar quienes pasan por ese trance, lo que en gran medida ayudará a que se reduzcan las acometidas en contra de las mujeres y en ellas está acabar con esa situación.

EL QUE RÍE AL ÚLTIMO

Es espinoso entender la actitud de Octavio y su jauría sanitaria, que un día sí y otro también trae mucha presión a los restauranteros, que es el gremio que más multas recibe y en ocasiones se llega a la clausura temporal, que muchas veces se debe a fauna nociva y la cual el mismo trabajador del Instituto de Salud reconoce  que sale de las alcantarillas y pueden meterse en cualquier lugar, lo que no obsta para que el problema de le atribuya al negocio y sea sancionado.

Lo interesante de todo esto es que para finales de septiembre próximo los establecimientos seguirán funcionando, mientras que el hombre-látigo se irá con su música a otra parte, aunque con la esperanza de engancharse de lo que sea en la próxima administración, porque debe sentirse feo estar fuera del presupuesto.

Por el momento goza de lo que puede ser sus últimas jugarretas, al citar que en lo que de 2022 y hasta la penúltima semana de marzo, se han aplicado 180 multas en distintos rubros, de los que el 60% se relacionan con venta de alimentos y restaurantes, además de negocios con venta de bebidas alcohólicas, lácteos, embutidos, mariscos  y carnes y con un marcaje personal en bares, antros, fondas, loncherías, venta de pollos rostizados, gorditas, a los se impone un correctivo económico “por no tener cuidado en estos tiempos que sube la temperatura”.

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