También el sector panificador en Aguascalientes ha resentido los efectos de la alerta sanitaria activada por el COVID-19. El presidente del Grupo de Industriales Panaderos, Jaime Álvarez Esparza, reconoció que en la presente temporada no solamente le han tenido que hacer frente a las bajas ventas, sino incluso al cierre temporal de negocios y hasta el encarecimiento de materias primas.
Si bien la temporada de calor no es la mejor para el gremio tahonero, la contingencia por el coronavirus ha venido a perjudicar aún más la situación para ellos.
Lamentablemente, el panorama parece no mejorar luego de que los insumos como el huevo se han disparado de manera significativa. Lo anterior ha orillado a los panificadores afiliados, a tener que reducir momentáneamente su personal.
En consecuencia, Álvarez Esparza no descartó la posibilidad de acudir a los fondos emergentes anunciados recientemente por las autoridades, con la intención de hacerle frente a la compleja situación que pone a temblar a los panaderos.
Finalmente, invitó a las familias a no dejar de apoyar a los negocios locales, pues las panaderías que permanecen abiertas, han implementado protocolos de seguridad para evitar posibles contagios, como reducir el número de personas en el establecimiento y el uso de gel antibacterial, así como cubrebocas.
“La venta de pan ha disminuido un 40%, esto se debe a que un sector de la población ha optado por no ir a lugares cerrados. Es una situación difícil, desde luego no nos la esperábamos y esto nos está generando mucha problemática porque las ventas se nos han caído”, lamentó.