Diego Martínez 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Está a unas horas de cumplir 40 años -los festejará mañana-, tiene año y medio de no pelear en un cuadrilátero y sabe que debe ganar este fin de semana, pues la «gran pelea» está pactada en septiembre contra Saúl «Canelo» Álvarez, el mejor libra por libra del planeta.
Gennady Golovkin vuelve al ring para enfrentar al japonés Ryota Murata en la Súper Arena de Saitama, donde estarán en juego los cetros mundiales de peso Mediano de la AMB y FIB.
El apodado «GGG» no pelea desde diciembre de 2020, cuando derrotó en siete asaltos a Kamil Szeremeta, y este sábado -en la madrugada, tiempo de México- se mide a un nipón de 36 años (16-2, 13 KO’s) a quien debe derrotar para poder medirse por tercera ocasión en su carrera ante el mexicano Álvarez.
«Me siento bien, tengo casi 40, nunca los he tenido, no sé cómo será, pero me siento bien», dijo el boxeador kazajo. «Ahora el objetivo está en Japón, en unificar los cetros mundiales de peso Mediano, y lo que viene será después. Queremos esa pelea (contra el tapatío), pero primero es esta pelea».
Golovkin (41-1-1, 36 KO’s) firmó con DAZN, misma empresa que maneja para 2022 el destino del «Canelo», pero si «GGG» llegara a perder en Oriente, entonces ese pleito se caería y el mexicano iría contra otro peleador de peso Semicompleto.

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