Personal de la Secretaría de Sustentabilidad Medio Ambiente y Agua arrancará una investigación para determinar el grado de polución que presentan las zonas aledañas al Relleno Sanitario “San Nicolás”, donde se han encontrado peligrosos escurrimientos de lixiviados y amontonamientos de residuos sólidos sin compactar.

Héctor Anaya Pérez, director de Gestión y Política Ambiental de la SSMAA, precisó que derivado de una denuncia presentada por parte de ambientalistas, dicha dependencia comenzó a realizar visitas de supervisión al Relleno Sanitario, encontrándose de esa manera escurrimientos de lixiviados, emisiones de gas metano así como residuos sin compactar y contaminación del aire, lo cual asociado a la crisis de la pandemia de COVID, podrían significar un riesgo mayor para la población.

El funcionario estatal agregó que derivado de la inoperancia en el sitio, el cual no se apega a las normas jurídicas como son en el correcto manejo de residuos urbanos, establecidos en la NOM-083 2003 por la Semarnat, se dará seguimiento puntual a las anomalías analizando incluso que la propia administración estatal pueda designar mientras se regularizan las condiciones, un lugar adecuado y seguro para la disposición final de los residuos sólidos urbanos.

Cabe recordar que el Relleno Sanitario “San Nicolás”, fue clausurado casi de manera total desde el pasado 2 de julio. Finalmente y de acuerdo a estimaciones de las autoridades estatales, a dicho Relleno Sanitario no le queda más de un año de vida útil.

“Hemos observado desde el año 2018 un detrimento en la calidad con la que se prestan estos servicios públicos. No solamente es la última etapa de disposición final la que presenta problemas, es todo el sistema de limpia y aseo público. Por un tiempo muy considerable se ha dejado de hacer la compactación del residuo urbano, se detectó que los lixiviados se están filtrando y pronto comenzarán a contaminar cuerpos de agua”.