Abel Barajas 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Fiscalía General de la República (FGR) inició ante el Gobierno de Líbano los trámites para extraditar al empresario Kamel Nacif Borge, “El rey de la mezclilla”, prófugo de la justicia mexicana por las presuntas torturas a la periodista Lydia Cacho.

De acuerdo con fuentes de la dependencia, desde hace más de un año el textilero huyó a tierras libanesas, donde en las últimas fechas la FGR y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) iniciaron los trámites para que sea sujeto a un proceso de extradición.

En el debate que sostuvo esta mañana con el consultor Edgardo Buscaglia, en el programa radiofónico de Carmen Aristegui, Alejandro Gertz Manero, titular de la FGR, dijo que uno de los prófugos por este asunto huyó a tierras libanesas, aunque no precisó su identidad.

Fuentes de la dependencia confirmaron por separado que se trata de Nacif, precisando que aún no se encuentra privado de la libertad.

El 11 de abril de 2019, el Primer Tribunal Unitario de Quintana Roo ordenó su aprehensión por el delito de tortura en agravio de Cacho y, aunque desde mayo del mismo año la Interpol giró la ficha roja para ser buscado en más de 190 países, hasta el momento no ha sido detenido.

El mandamiento de captura también fue librado contra el ex Gobernador de Puebla, Mario Marín; así como contra Hugo Adolfo Karam Beltrán, ex jefe de la Policía Judicial del mismo Estado, y Juan Sánchez Moreno, su director de Mandamientos Judiciales.

En 2005 la Policía de Puebla detuvo a Lydia Cacho en Cancún, Quintana Roo, con una orden de aprehensión por los delitos de difamación y calumnia, cuyo origen era una denuncia penal de Kamel Nacif.

Desde el puerto turístico del Caribe, la periodista fue trasladada por tierra hasta Puebla, un trayecto en el que habrían ocurrido las torturas que ahora imputa la FGR al ex Gobernador, al empresario y los mandos policiacos.

La denuncia de Nacif, que en su momento llevó a la detención de Cacho, derivaba de la publicación del libro “Los demonios del Edén”, donde la periodista mencionó que el textilero acudió a fiestas donde eran pervertidos menores de edad.

Después de la captura de la periodista, se dieron a conocer conversaciones telefónicas entre el entonces Gobernador poblano y el empresario, en el que celebraban el “escarmiento” que propinaron a la periodista.

El 30 de abril de 2019, la FGR detuvo en el Estado de México a Juan Sánchez Moreno, ex director de Mandamientos Judiciales de Puebla, quien siete meses más tarde se declaró culpable de las torturas a Cacho y fue sentenciado a 5 años con 3 meses de prisión.