La Condusef informa que a partir del 23 de marzo de 2021, las personas usuarias de la banca en línea o apps bancarias tendrán que permitirle a su banco que conozca su geolocalización, ya que de no hacerlo no podrán realizar transferencias y operaciones por medio de estas plataformas.
Esta medida obligatoria es derivada de la resolución que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de carácter general a las que se refiere el artículo 115 de la Ley de Instituciones de Crédito y que fue publicada el 22 de marzo de 2019 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), dando un plazo de dos años para su aplicación.
Estos cambios tienen la finalidad de implementar acciones de prevención de lavado de dinero, financiamiento al terrorismo y evitar fraudes. De esta manera se cumple con los compromisos internacionales que México tiene como integrante del Grupo de Acción Financiera Internacional. Dichas medidas han sido reconocidas por organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) será la encargada de supervisar y verificar que las instituciones financieras cumplan con dicha medida, de lo contrario se harán acreedoras de una sanción.
Estas acciones son de manera escalonada y por sector, siendo los Transmisores de Dinero y las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) las primeras, posteriormente las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofom), las Casas de Cambio y Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socaps). Por último deberán hacerlo también los Asesores en Inversiones, Bancos y Uniones de Crédito.
No obstante, esta acción ha causado temor entre las personas debido a que creen que su ubicación puede ser compartida en tiempo real o que dichos datos pueden caer en manos equivocadas propiciando ser víctima de algún delito.
Por ello la Asociación de Bancos de México (ABM) aclaró que los bancos no sabrán en todo momento la ubicación de sus clientes, sólo mientras realizan alguna transacción o movimiento.
A su vez, la ABM explicó que la geolocalización no podrá ser utilizada para fines de cobranza de créditos, es decir: los bancos no pueden rastrear a las personas para cobrar deudas de ningún tipo. Aunque la persona usuaria tiene la opción de decidir si da o no su autorización para la geolocalización, sin esta no podrá realizar transacciones o movimientos electrónicos y tampoco abrir cuentas o celebrar contratos no presenciales.