La semana anterior, la actual administración federal, a través de su nuevo secretario de Hacienda y Crédito Público, el doctor Ramírez de la O, presentó el paquete económico para el siguiente ejercicio fiscal. Con esto, además de ser requerimiento de ley, el Gobierno busca asignar estratégicamente los escasos recursos económicos, en vías de lograr concretar sus objetivos y estimaciones de crecimiento y desarrollo.

Indaguemos un poco sobre las generalidades del mismo, para después poder interpretar las cuestiones positivas y negativas, así como sus repercusiones en los golpeados bolsillos de los mexicanos.

Los ingresos presupuestarios rondan los 6.2 billones de pesos. Cabe acentuar que a pesar de que no se han creado nuevas cargas impositivas ni se ha puesto sobre la mesa una reforma tributaria, el Gobierno espera que la recaudación de ISR e IVA aumente significativamente. Estos ingresos, sumados al techo de endeudamiento, equilibran los 7.1 billones destinados al gasto público.

De esta forma, observamos cómo alrededor de 915 mil millones de pesos serán ingresos derivados de financiamientos. Esto no necesariamente representa una mala noticia, ya que un uso responsable de la deuda puede tener derivaciones positivas, pero contrasta con el constante discurso del presidente de que su gobierno funciona sin contratar un solo peso de deuda.

El monto de ingresos representa el más alto en toda la historia de nuestro país. Se busca alcanzar un superávit primario, el cual represente el 0.7% del Producto Interno Bruto.

Para el importante tema petrolero, se espera una producción diaria de un millón 826 barriles a un precio de 55.1 dólares por unidad.

Las fundamentales económicas, presentan una cierta coherencia con su desenvolvimiento actual. El tipo de cambio se proyecta en 20.3 pesos por dólar con una tasa de interés, nominal promedio, de 5.3%. Para finales del siguiente año se espera que los niveles inflacionarios ya estén oscilando por el rango predeterminado por el banco central mexicano (4.1%).

Toda esta mezcla de variables concibe que la economía mexicana logrará un crecimiento económico que oscilará entre el 3.5 y 4.5%.

Se ve con buenos ojos al continuo rescate a Petróleos Mexicanos, el incremento de recursos enviados a Seguridad Pública y la reactivación del turismo, como las principales cartas del Gobierno Federal para el 2021.

En términos generales, el paquete económico, bien a secas. Generalidades positivas, aunque mal enfocado.

La Secretaría de Turismo es la gran ganadora con un 64% más de recursos para este año. El Gobierno apuesta fuerte para que la afluencia de viajeros ayude a repuntar la economía de nuestro país.

Al igual que años anteriores, continuamos observando cómo el Gobierno destina trasferencias directas a determinados sectores de la sociedad. Se argumenta que esto ayudará a mejorar los niveles de desigualdad en el país.

Sin embargo, el dar dinero a manos llenas no soluciona el verdadero rezago social que existe en un país. ¿No es la crisis argentina, un claro ejemplo de esto? El crear condiciones favorables y que propicien la generación de empleos, para que así se eleve el bienestar de una sociedad, es el camino correcto.

Si bien es cierto es que en anteriores gobiernos este avance fue escaso; una nueva trasformación en un aparato gubernamental debería tener como eje central esta idea, no tan solo regalar recursos como agradecimiento de un determinado sufragio. El no darse cuenta que esta ideología pega en los bolsillos de los mexicanos, sean cuales sean éstos, es igual a pecar de irresponsable.

Ante este escueto esbozo de la estructura del paquete económico, la mayoría de los mercados financieros lo catalogaron como un presupuesto dentro de parámetros aceptables.

OVERTIME

Como ya venía barajándose, la Secretaría de Hacienda consumó la compra de 7 mil millones de dólares de los activos de reserva del Banco de México. De esta forma, y como lo ha manifestado en repetidas ocasiones el presidente, estos recursos serán destinados a pagar la deuda de la empresa productiva del Estado, lo cual beneficiará al soberano, pues varias agencias calificadoras ligan estrechamente la nota de Pemex con la de México. La petrolera adeuda alrededor de 115 mil millones de dólares.

 @GmrMunoz