México vivirá un año electoral crucial en 2024, un momento propicio para reflexionar sobre la alta participación ciudadana de 1994, que estuvo marcada por eventos que transformaron decisivamente el panorama político del país. Otto Granados Roldán, consultor, investigador y exgobernador, evalúa las transformaciones ocurridas en las últimas tres décadas.

En 1994, México alcanzó una participación electoral del 77.8% a nivel nacional y del 80.68% a nivel estatal, impulsada por eventos críticos como el levantamiento en Chiapas y el asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio. Granados Roldán considera que estos eventos sirvieron como catalizadores de un «factor miedo», que motivó a la población a votar para mantener la estabilidad del país.

Treinta años después, en 2024, el escenario electoral enfrenta desafíos diferentes, aunque igualmente significativos. La violencia y la inseguridad, exacerbadas por la presencia del crimen organizado, generan un nuevo tipo de temor. Según Otto Granados, estos factores podrían influir en la participación electoral de forma similar a lo ocurrido en 1994.

Asimismo, el exgobernador destaca un cambio en la percepción y participación de las generaciones más jóvenes, que tienden a mostrar indiferencia política y una menor participación electoral en contraste con las generaciones mayores en países con voto obligatorio.

El papel de los medios de comunicación y los partidos políticos es crucial en este contexto, especialmente en un momento en que se cuestionan la credibilidad de las encuestas y la transparencia en la financiación de campañas. Granados Roldán subraya la importancia de una participación informada y crítica por parte de los votantes para mantener un sistema democrático equilibrado.

A nivel internacional, la participación electoral en México es menor en comparación con países que tienen voto obligatorio, como algunos países nórdicos, donde supera el 80%.

Con las elecciones del 2 de junio de 2024 en el horizonte, la comparación con 1994 subraya la relevancia continua de factores como el miedo y la estabilidad política en la movilización electoral, al tiempo que revela las nuevas dinámicas y desafíos que enfrenta el país en su proceso democrático.

Finalmente, Granados Roldán hace un llamado a combatir el abstencionismo y lograr una participación electoral que refleje el deseo de cambio y mejora en la administración del país, con la esperanza de alcanzar una alta cifra de votación en las próximas elecciones.