Claudia Salazar y Martha Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Cámara de Diputados gastó 3.7 millones de pesos en proteger a sus legisladores con una medida que consideran que no resultó efectiva y que ahora fue retirada.
Para evitar contagios de Covid-19, en los curules de San Lázaro se instalaron más de mil 500 mamparas de acrílico.
El martes pasado, el salón de plenos lució sin los acrílicos, que duraron sólo cinco sesiones, y que ahora no saben que uso darles.
El órgano legislativo informó que uno de los proyectos que se ha analizado es la participación del artista Thierry Jeannot, quien realiza intervenciones artísticas de carácter social y medioambiental.
«Sin embargo, todavía se analizan opciones para dar provecho al material adquirido», precisó la Cámara tras el derroche del presupuesto en materiales que ahora no son requeridos.
Para inicia las labores de la 65 Legislatura, en cada una de las 500 curules se colocaron 3 mamparas.
Luego de que se hizo el gasto, en la Junta de Coordinación Política se determinó que el material no era efectivo para evitar infecciones del coronavirus.
La Cámara de Diputados informó que entre 2020 y 2021 se gastaron los 3.7 millones de pesos, sin precisar cuánto fue el costo por año y por cuántas unidades.
El año pasado se decidió que habría sesiones semipresenciales y que el número máximo de diputados en el pleno sería de 127, por lo que se colocaron las mamparas en una parte de las curules.
Antes del fin de la legislatura pasada se le dio mantenimiento al mobiliario del pleno, con lo que se retiraron los acrílicos.
Frente a la posibilidad de que asistieran más legisladores al arranque de la 65 Legislatura, se determinó colocar de nuevo las mamparas, pero ahora en todas las curules.
La Cámara explicó que en un primer momento se pusieron las mamparas considerando la información con la que se contaba sobre la transmisión del virus por aerosoles y el contacto con mucosa, así como por la concentración de un número reducido de legisladores en el pleno.
No obstante, a junio de 2021 la valoración científica sobre la eficacia de esta medida apuntaba hacia el sentido contrario, incluso a la posibilidad de aumentar los riesgos de contagio, se explicó.
De acuerdo con los estudios, en condiciones normales las partículas expulsadas por un individuo se dispersan y son llevadas por las corrientes de aire antes de ser reemplazadas por aire fresco, pero con las mamparas de acrílico el flujo de aire se altera y crea «zonas muertas», sitios donde las partículas se acumulan.
«Con la información que se tiene hoy sobre la efectividad de algunas medidas para mitigar la propagación del virus, se acordó en la Junta de Coordinación Política retirar las mamparas de acrílico y poner a consideración su reutilización», informó la Cámara.