La calidad del combustible que se expende en México no llega a ser la suficiente como para tener el precio que actualmente tiene, y es que hasta ahora sólo cumplen con ese nivel las empresas gasolineras que importan gasolinas y diesel, manifestó el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, Roberto Díaz Ruiz.
Más del 70% del diesel que se consume en México es de importación, por lo que sería conveniente que las refinerías se reconviertan a producir el combustible acorde a lo que producen las armadoras automotrices en México, y es que “resulta que a autos y camiones nuevos se les está metiendo combustible cargado de azufre que daña más pronto el motor, de ahí el aumento en el costo de mantenimiento. Pero eso es cuestión de que las refinerías se reconviertan y eso no se ve cercano”.
No se tiene estimado el aumento en mantenimiento o pérdida que implica usar combustible de baja calidad en los motores de los camiones, pero lo cierto es que se tienen daños en menor tiempo tanto en inyectores, bombas de inyección, en pistones, anillos y se contamina más el medio ambiente, pero “pues no hay de otra, es lo que nos toca comprar en el país”.
Por eso el llamado para que las estaciones de servicio de combustible cumplan con su compromiso de vender lo que ofrecen, de lo contrario se podría considerar un engaño al consumidor.
Por lo pronto, algo que ayuda un poco a los transportistas que trabajan en la formalidad es que pueden soportar el incremento del combustible a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que les representa 5.44 pesos y eso puede ser acreditado contra el Impuesto Sobre la Renta.
Finalmente, Díaz Ruiz insistió que la calidad de los combustibles debe mejorar, pues si bien es distinta la economía de México en comparación con la de Estados Unidos, aquí lo que se debería promover es que al menos se tenga la calidad en las gasolinas y diesel, considerando que los precios son muy similares.