Claudia Guerrero 
Agencia Reforma

CDMX.- Luego que fue contratado por Emilio Lozoya, ex director de Pemex, para su juicio de extradición, el Presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que el juez español Baltasar Garzón la tiene difícil.

Opinó que cuando se defiende a un presunto defraudador el abogado tiene que ser muy bueno.

“Depende de la causa siempre, los abogados suelen ser buenos cuando se trata de defender una causa justa, lo que hablábamos de juzgar a Pinochet, pero si se trata de defender a un posible defraudador, por muy bueno que sea el abogado, pues yo no me puedo adelantar a eso, pero, digo, la tiene difícil, no son tamalitos de chipilín”, aseveró.

Al ser cuestionado sobre el tema en su conferencia de prensa mañanera, el Mandatario comentó la trayectoria del ex juez y ex Magistrado de la Audiencia Nacional Española.

“Esto cae en la esfera de lo particular, él es un abogado que trabaja para defender a clientes, a personas acusadas, es famoso por algunos casos que le ha tocado llevar, uno en particular, que fue importante, él fue el que juzgó a Augusto Pinochet”, dijo.

“Es una figura, un abogado español, fue juez, ahora es abogado, me enteré que estaba también asesorando al Presidente Evo Morales y ahora me entero, es la primera vez que escucho esto”.

REFORMA publica hoy que el juez español Baltasar Garzón pasó de asesorar a funcionarios del actual Gobierno mexicano en temas anticorrupción a defender a Emilio Lozoya en el juicio de extradición por lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho.

De acuerdo con fuentes allegadas al caso, el ex director de Petróleos Mexicanos contrató los servicios del jurista ibérico para litigar e impedir su entrega a las autoridades mexicanas.