A causa de la temporada de calor se incrementa significativamente la disponibilidad de hasta 250 establecimientos rellenadores de agua; el director de Regulación Sanitaria, Octavio Jiménez Macías, manifestó su preocupación por la calidad del vital líquido que se vende a los ciudadanos, porque no se sabe el origen, su etiquetado y si recibe la desinfección correspondiente para consumo humano.

Esto porque existen empresas que venden el garrafón de 19 litros desde 8 hasta los 40 pesos, y el problema no es el valor sino la calidad de agua que venden y hasta el momento han sido suspendidos 15 establecimientos al no cumplir con la normatividad vigente.

Jiménez Macías detalló que los temas que se observan son la calidad, el suministro de etiquetado, el origen y sobre todo que no tenga contaminantes porque ese es un recurso de vital importancia y necesidad para consumo humano y es muy raro el caso de los hogares que no cuentan con los garrafones.

La población puede identificar un producto de calidad a través del marbete que esté plenamente identificado para tener accesibilidad a él, es decir la etiqueta de la marca del producto vendido de agua es muy importante conocerla.

El director de Regulación Sanitaria reconoció que este tema del agua rellenada en los garrafones está dando muchos dolores de cabeza a la autoridad, ya que es un hecho que en el tiempo de calor crece considerablemente el número de establecimientos a más de 200 o 250, y luego baja sensiblemente en la temporada de frío.

De ahí la relevancia de que la ciudadanía se interese en observar a las diferentes empresas o establecimientos que prestan este servicio, porque algunas no se encuentran comprometidas con la calidad, ya que ofrecen producto contaminado y eso puede derivar en situaciones de no salud en la población aguascalentense.

“Por ello hizo un llamado a autocuidarse y asegurarse de comprar marcas y productos con etiquetas que garanticen su calidad y no sólo buscar precio barato, sino consumir agua que sea benéfica para su salud”, concluyó.