Édgar Contreras
Agencia Reforma

SEVILLA, España.- Un sabor agrio, amargo, debe tener el Osasuna, tras caer como visitante 1-0 contra el Betis, que contó unos minutos con Andrés Guardado pero sin Diego Lainez.
No pudo ser más injusto el resultado, si solo se considera el trámite del partido. El gol de Borja Iglesias al 79′, a pase de Cristian Tello, fue suficiente para sellar el triunfo de los locales en el Benito Villamarín.
El Osasuna tuvo cinco opciones claras de gol antes de que Betis despertara. La gran figura del partido fue el portero albiverde Joel Robles, quien ganó en cuatro mano a mano, en los que desvió el balón con el pie, uno de los últimos recursos; al delantero Jonathan Calleri le faltó eficacia.
Por eso el técnico Jagoba Arrasate exhibió su frustración, desesperado por la mala definición.
Lo del Betis rozó el milagro. El equipo mejoró hasta que el técnico Manuel Pellegrini metió mano, con un par de cambios al 58′ y otro al 70′. Sí, tanto Borja Iglesias como Tello fueron los elegidos en dichas sustituciones.
Osasuna dejó vivir al Betis, que al 74′ avisó con una jugada en la que por poco Víctor Ruiz anota, al barrerse y contactar la pelota cerca de la línea de gol, pero el guardameta Sergio Herrera atajó la pelota tras el remate.
Al 86′ ingresó a la cancha Guardado, en sustitución de Sergio Canales. El otro mexicano, Lainez, es baja debido a que se contagió de COVID-19.
El Betis llegó a 30 puntos luego de 21 partidos, mientras que Osasuna tiene 19 y está en la decimoséptima posición, muy cerca de la zona de descenso.
El juego fue dramático hasta en los minutos finales, con el portero Sergio Herrera como protagonista, primero al dejar su marco abierto y beneficiarse del mal golpeo de balón de un jugador del Betis, y después con una jugada en la que se agregó al ataque en su intento de ser el héroe en un tiro de esquina.