Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores continuamos con esta reflexión relacionada con la postura que guarda la autoridad federal en materia de agua y los legisladores afines al titular del ejecutivo. Transcribiré los párrafos y en seguida haré el comentario correspondiente, tal como fue en las cuatro entregas anteriores. Así que continuemos ahora con lo que se difunde como las Directrices que postula el titular del ejecutivo federal.

“Directrices Presidenciales”

OBJETIVOS” “Recuperar los recursos del aprovechamiento del agua para poder brindarle el vital líquido a los más de 12 millones de mexicanos que hoy carecen de ella, conscientes de que constituye un Derecho Humano y es parte fundamental de la 4ª. Transformación Nacional”. El sesgo de este primer objetivo es que proyecta un reparto, habla de “recuperar”, o reasignar, pero esto no es suficiente, la administración persiste en continuar con su extravío inducido por la inutilidad de las ideologías quitar a los supuestamente ricos o al sector productivo, visto como el chivo expiatorio, cuando el sector productivo es fundamental para el desarrollo, si se les afecta ¿Quién dará o generará empleo? ¿Quién producirá alimentos? ¿Quién producirá los instrumentos necesarios para la generación de empleos? Contribuyendo con ello a fomentar un populismo resultado de la ausencia de política por argumentos y hechos. ¿Recuperar derechos de agua o recaudar? Cualquiera de ello es incompleto, para proporcionar y garantizar el suministro a esos 12 millones, demanda infraestructura, pero antes de ello en un diseño de política hídrica, en una programación y planeación, pero más con la ejecución de acciones, el dinero que se recaude por conceptos de pago de derechos, no es suficiente, es para el beneficio y programas de quienes cumplen con sus obligaciones fiscales, con su pago de derechos, a través del PRODDER, pero no para terceros, y si así fuera sería insuficiente.

“Cobrar en beneficio del país más de 25 mil millones de pesos anuales aproximadamente, solamente cuantificando adecuadamente el agua explotada por los grandes concesionarios federales”. De nueva cuenta se incurre en el error de pretender solucionar con recaudar, con ello se tiende a lo inevitable como lo manifesté la semana pasada: “recaudar para despilfarrar”. 25 mil millones no son suficientes para las necesidades del país, apenas es para mejorar algunos de los servicios que de alguna manera cumplen y aportar a una infraestructura de eficiencia agrícola, pero no del todo, sino para escasos distritos de riego. Lo más cuestionable de esta propuesta es la enfermiza obsesión de que el mal del país son los grandes concesionarios, cuando el mal es la ausencia de regulación, planeación, autoridad y complicidades, ignorancia e ineficiencia. En síntesis, esta propuesta es irrelevante en su totalidad. Sólo sería un escape para frustraciones y desahogo de resentimientos; en vez de soluciones se tendrían semilleros de problemas.

Tres postulados estratégicos serían los ejes de la propuesta: A) Quien más gasta agua, más pague. B) El que contamina paga. C) Para que lo del agua vaya al agua”. Estos tres postulados, ya son de sobra, y en verdad ¿Son estratégicos?, son viejos postulados en el sector agua que requieren cumplimento, sí, pero volvemos con ellos no se solucionaría la problemática, ¿Todo se soluciona con pago? Decir: “Quién contamina paga” no ha detenido la contaminación, en otros países quien contamina se va a la cárcel y paga multas, no se puede ser permisivo por medio del pago, la contaminación en cuerpos superficiales y subterráneos sigue en aumento y es un problema, matizado aún más con la complacencia de pagar para contaminar, los recursos que se obtengan por agua van al agua, vuelvo a repetirlo no son suficientes.

Llegamos al cierre de esta serie de entregas, la visión que predomina en esta administración federal en torno al agua ha sido pueril, insuficiente y carente de confrontación fáctica, por mucho que sigan sus postulados, no llevarán a un buen puerto, serán medidas que quizás a través de la publicidad pagada las vendan como solución bajo la bandera paternalista, pero por ningún motivo sus alcances serán de gran impacto. Desconocimiento del sector agua es evidente, parecen del más simple escritorio y no reflejan la experiencia ante los problemas reales y severos de nuestro país, perder el tiempo tiene grandes costos, lamentablemente el tiempo que transcurre nos cobrará con alta probabilidad una factura impagable, ojalá se aprenda la lección que las ideologías, obsesiones y resentimientos sólo llevan a una destrucción. Continuamos la próxima semana, recuerden la importancia de emprender acciones tendientes para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

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