Mircea Mazilu

El 13 de marzo se conmemora el aniversario de la fundación de México-Tenochtitlan, la capital de los mexicas. Aunque se desconoce cuál fue el día exacto en el que se estableció esta gran ciudad mesoamericana, siendo muy difundidas también las fechas de 20 de junio, 13 de julio o 18 de julio, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), con base en la Crónica Mexicáyotl, afirma que fue el 13 de marzo de 1325 cuando se creó la ciudad más importante del imperio azteca, misma que tomaremos en consideración aquí en la columna “Pensando la Historia” para evocar este acontecimiento.

De acuerdo a la leyenda, la Gran Tenochtitlan fue fundada por un grupo de tribus nahuas provenientes de Aztlán, una ciudad sobre cuya existencia y ubicación no contamos con información suficiente. Después de 165 años de peregrinación, dichas tribus llegaron al Valle de México, donde estuvieron sujetas a los señores de Azcapotzalco, a quienes sirvieron en calidad de guerreros mercenarios. En el año 1325, los mexicas obtuvieron de estos últimos el permiso para crear su propia ciudad, la cual, según cuenta el relato mítico, debía ser fundada allí donde“un águila parada sobre un nopal devorara una serpiente”. De esta manera, fue elegido un islote del lago Texcoco como el lugar para la erección de su población.

La formación de la Triple Alianza con Tlacopan y Texcoco les permitió a los mexicas expandir su poderío y someter a los pueblos próximos a Tenochtitlan, lo que a su vez propició la imposición a éstos de tributos, tan necesarios para el levantamiento y crecimiento de su capital. Bajo el reino de Moctezuma Ilhuicamina (1440-1469), el imperio mexica expandió su influencia a territorios más lejanos, como fue el caso de los actuales estados de Guerrero, Oaxaca, Puebla y Veracruz. A principios del siglo XVI, los aztecas dominaban la mitad sur de lo que es hoy el país de México.

Simultáneosa la expansión del dominio mexica fueron el desarrollo y el florecimiento de su capital, que se convirtió en una de las ciudades más grandes, pobladas y bellas de todo el mundo de aquel entonces. México-Tenochtitlan llegó a tener más de 200 mil habitantes, miles de casas y todo tipo de obras de la arquitectura que asombraron a los españoles que llegaron a conquistarla. Su expansión fue tal que acabó absorbiendo y convirtiendo en uno de sus suburbios a la ciudad de Tlatelolco, una de las más florecientes y hermosas de su tiempo.

La ciudad de Tenochtitlan se caracterizaba por la simetría, el orden, la limpieza y un alto grado de organización de las funciones de la comunidad. Su arquitectura incluía diferentes tipos de edificaciones, entre los que destacaban las pirámides, los palacios, los templos, los juegos de pelota y las casas residenciales. La construcción más representativa fue, sin duda, el Templo Mayor, gran centro de la vida religiosa de la ciudad y uno de los edificios más suntuosos de su época. Asimismo, la ciudad estaba formada por diferentes calzadas, diques y acueductos, así como numerosos canales, transitados a diario por miles de canoas. Por último, era importante también el alto número de mercados que poseía, siendo el más importante el de Tlatelolco, en el cual llevaban sus actividades miles de personas cada día.

Los españoles llegaron a Tenochtitlan el 8 de noviembre de 1519, atacando poco más tarde a sus habitantes cuando éstos celebraban una festividad en honor a los dioses Huitzilopochtli y Tezcatlipoca. La masacre despertó una gran ira entre la población indígena, provocando que ésta se levantara en armas contra los invasores. Después de largos meses de conflicto, los peninsulares conseguirían derrotar definitivamente a los autóctonos el 13 de agosto de 1521, dando fin a la historia del imperio mexica y a la Gran Tenochtitlan.

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