Un de los principales anhelos de los consejeros matrimoniales, ministros del culto, jueces y médicos, es que los padres de familia separados o en proceso de divorcio no utilicen a los hijos como un trofeo, por lo que es necesario reflexionar que ellos no tienen que sufrir las consecuencias de las desavenencias y por el contrario, en lo posible darles una ruta de vida en la que ambos progenitores estén comprometidos.
Este 30 de abril, en que México festeja el Día del Niño, es un momento propicio para discernir sobre la importancia que tienen los pequeños en el hogar. La regla general es que en una fecha tan especial reciban el cariño y algunos regalos de sus allegados, haciéndoles sentir el amor que sienten por ellos. En las casas donde se vive un ambiente de afecto y respeto entre sus integrantes, sirve de ejemplo para niños, niñas y adolescentes que más tarde podrán imitar ese perfil familiar.
Lo opuesto se presenta cuando hay discrepancias entre los mayores, que llegan al extremo de la separación definitiva y es cuando se registran los pleitos porque ambos padres pretenden quedarse con el resguardo de los hijos.
Sobre el particular, el Instituto de Asesoría y Defensoría Pública del Estado de Aguascalientes (IADPEA) consideró necesario que se hagan reformas legales para aplicar sanciones por falsedad de declaraciones a profesionistas, como psicólogos, médicos, profesores y abogados, entre otros, que en ocasiones se prestan a caprichos de alguna de las partes en juicios familiares.
El director de ese organismo, Víctor Manuel de Lira, dijo en marzo pasado que no debe permitirse más que los niños sean botín de los adultos, por lo que los jueces tienen facultades para investigar los casos familiares de manera directa que permita impedir injusticias, principalmente cuando alguien contrata los servicios de abogados especialistas en la materia y mueven la situación para que el juez falle a favor de su cliente, pese a que no es la mejor opción para el menor.
“En los juicios familiares es común observar que los niños se usan como medio de coacción o de venganza por parte de las mamás, o de los papás que se andan divorciando, peleando pensiones alimenticias o custodias”, donde son menos los casos en que los papás ganan la custodia.
En otro tiempo fue común que el juez revisara sólo el expediente, lo contrario sucede desde hace varios años en que, para evitar más iniquidades, se realizaron reformas al Código Civil y de Procedimientos, con lo que el juez pueda llevar a cabo indagatorias, enviar oficios a las escuelas, a las instituciones de seguridad social y empresas, con la finalidad de tener un panorama completo de lo que sucede con los hijos.
Todavía existe una gran cantidad de expedientes que debe atender el juez, no obstante, mantiene el interés de conocer a fondo cada asunto para poder dictar el fallo apegado a la realidad, aunque aún tiene que lidiar con abogados que a base de argucias pretenden ganar el asunto.
Lo que hace falta para terminar con todo tipo de situaciones en que los hijos están como una presa, es avanzar para vencer la tradición machista o feminista, en que sólo existan juicios con igualdad de condiciones y velando ante todo por la seguridad y el futuro de los niños.
Los padres están obligados a cuidar por el bienestar de su descendencia, en donde cualquier sacrificio es mínimo para lo que se merecen sus hijos, por lo que, aprovechando el 30 de abril, deben buscar limar asperezas y de manera civilizada encontrar la mejor solución.
Por cierto que el Día del Niño se instituyó el 30 de abril de 1924, siendo presidente de la República el general Álvaro Obregón y secretario de Educación Pública José Vasconcelos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la Convención Sobre los Derechos del Niño en 1989, estableciendo el 20 de noviembre como el Día Internacional del Niño, pero dejó en libertad que cada país fijara el día que mejor le conviniera, por lo que en México se mantuvo el 30 de abril, aunque existe un acta exhibida en Ciudad Victoria, Tamaulipas, que dice que el Día del Niño fue festejado por primera vez el 8 de mayo de 1916 en Tantoyuca, Veracruz, pero finalmente se impuso el que decretó el presidente Obregón.

EXCESO VEHICULAR

Como puntada está bien, porque el que no paga un impuesto ya sabe lo que le espera, pero eso de anunciar que serán detenidos 150 mil vehículos cuyos propietarios no cumplieron oportunamente con el control vehicular 2019, está para reflexionar.
Con la finalidad de tener bajo resguardo las unidades se va a necesitar un espacio muy grande y que además esté debidamente custodiado para evitar el robo de autopartes, lo que obligará a las autoridades a realizar una inversión que no puede cargar al moroso.
Hace dos semanas el secretario de Finanzas del Gobierno del Estado, Jaime González, aseguró que el 47% del total del padrón vehicular registrado en la entidad cumplió oportunamente con el pago del control vehicular, esto es, 245 mil unidades de las 502 mil registradas llevaron a cabo el trámite en los primeros tres meses del año.
Por tal razón se obtuvo una recaudación de 148 millones de pesos, que era lo previsto conforme al promedio, pero los que dejaron de pagar tendrán un recargo por cada mes de atraso, por consiguiente tienen que ponerse a mano para evitar que la deuda siga creciendo.
Jaime González anunció que se pondrá en marcha un operativo con el apoyo de Tránsito Municipal y Seguridad Pública, para detener en las calles a los casi 150 mil automotores que circulan con placas vencidas, algunas que datan de 1998.
Como es costumbre en los funcionarios, el responsable de las finanzas estatales fundamentó esa decisión “en los principios de legalidad y justicia para los propietarios que de manera oportuna cumplieron con el trámite”, pues la normatividad estipula que los vehículos sólo pueden transitar con placas vigentes.
En la búsqueda de que cumplan con ese requisito, informó que se han enviado cartas-invitación de pago y para que concluyan con la regularización “se tiene una serie de convenios y facilidades al alcance del contribuyente”.
Al respecto, una costumbre muy arraigada en el Gobierno es que los incumplidos reciban toda clase de concesiones para que se pongan al día, entre ellas que paguen a plazos y una reducción del monto del adeudo, porque lo importante es recuperar algo de ese dinero, en cambio, a quienes sí lo hicieron en tiempo y forma no les dan ni las gracias, pero así es la tradición, que los respetuosos con la ley deben darse por satisfechos que los ignoren.

DOS VARAS

Pareciera muy lejana la forma de conducirse que tienen algunos para medir los actos de los demás, pero es algo tan actual en política que la misma ley lo permite. En los máximos niveles de Gobierno se le recuerda a los empleados públicos que en su horario laboral deben abstenerse de hacer proselitismo a favor o en contra de un candidato o un partido, ya que de ser sorprendidos el despido del trabajo será parte inicial del castigo, porque además serán consignados ante la Fiscalía de Delitos Electorales. En cambio, diputados y regidores, lo mismo que legisladores federales, sí pueden hacerlo abiertamente y a cualquier hora, no obstante que su paga (“dieta”) proviene del erario público, del mismo que el de los burócratas. Esta es la época del turismo político, disfrazado de brigadas de “representación popular”, que operan en los lugares donde hay elecciones y en ninguno de los casos viajan en “combis” sino en camionetas con las suficientes comodidades, para permitirles tener la lucidez necesaria a la hora de lanzar sus gorjeos en los actos que intervengan. Evidentemente, dos varas para juzgar un mismo acto.