De los 110 anexos para atender adictos que están identificados en Aguascalientes, solamente 13 cuentan con la certificación de la Comisión Nacional contra las Adicciones y tampoco están debidamente regulados por las autoridades estatales, si bien la intención que tienen pudiera ser buena, no cuentan con los permisos respectivos, dio a conocer el secretario de Salud del Estado, Miguel Ángel Piza Jiménez.

El tema aquí es que apenas comienzan a dar seguimiento a los ya existentes, luego se dan casos de que se encuentran como inseguros y se emiten sanciones por parte de la autoridad sanitaria o bien, se clausuran, pero luego resulta que se cierra uno y de pronto son abiertos otros dos o tres.

Se trata de centros de apoyo a adictos que se instalan principalmente a la redonda de colonias con alta incidencia de drogadicción, con la idea de captar la atención de personas que quieran alejarse de las drogas, lo mismo ocurre en municipios del estado, “cerramos uno y se abren tres en la misma comunidad o municipio y esto hace difícil tener un control sobre ellos”.

Si bien el área de Regulación Sanitaria del ISSEA se encarga de la vigilancia y recorridos de supervisión y buen funcionamiento de estos lugares, una realidad es que no se ha podido tener un control absoluto de esos anexos, aunque se tiene conocimiento que constantemente son abiertos nuevos.

La situación es que es difícil tener control en estos anexos, toda vez que muchas veces abre sólo como casa de asistencia, y aunque pudieran tener la buena intención de regularizarse, no lo hacen con tiempo o dejan pasar fechas, luego se da con ese tipo de lugares cuando incurren en alguna situación de violencia.

Es de mencionar, comentó Piza Jiménez, que se trata de centros con alta demanda, sobre todo en la población de colonias populares, pues sus servicios son aparentemente baratos y a la familia se le hace más fácil que vayan por su pariente adicto y lo encierren, con la idea que de esa manera darle el apoyo, pero al paso del tiempo no resulta positivo.

Por ello la invitación a que si acaso se busca dar atención a algún adicto en la familia, se recurra a las instancias de salud para solicitar la información sobre los centros de rehabilitación que trabajan con toda normatividad, pues no se trata sólo de que lo tengan “encerrado y alejado de las drogas”, sino que la atención debe ser psicológica, con tratamiento farmacológico de ser necesario y la revisión periódica, como se hace en el Centro Agua Clara.