Una intensa movilización policiaca y militar se registró el miércoles por la tarde en el fraccionamiento Educación Álamos, luego de que dejaran un paquete en una refaccionaria que aparentemente contenía un artefacto explosivo, enviado a través de una empresa de paquetería. Afortunadamente, tras la intervención del personal especializado en manejo de explosivos de la SEDENA, se determinó que el artefacto era inofensivo y sólo se trataba de una broma macabra.
Aproximadamente a las 16:30 horas, empleados de un negocio con razón social Auto Refacciones «Meño» se comunicaron al número de emergencias 911 para reportar la presencia de un explosivo en el local comercial. Esto provocó la movilización de policías estatales del Grupo de Operaciones Especiales, quienes acudieron a la refaccionaria ubicada en la avenida De los Maestros, esquina con la calle Agostaderito, en el fraccionamiento Educación Álamos.
Al llegar, los empleados informaron a los agentes que minutos antes había llegado una camioneta de la empresa de paquetería FedEx Express y les había entregado un paquete procedente de la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Pensando que se trataba de alguna refacción, decidieron abrir el paquete y descubrieron que en realidad contenía una caja de pizza, dentro de la cual aparentemente había un artefacto explosivo compuesto por pilas con un transmisor y varios cables conectados.
Al percatarse de esto, sacaron rápidamente la caja de pizza y la depositaron en la banqueta, mientras reportaban lo ocurrido al número de emergencias 911. Posteriormente, llegó personal de la 14a. Zona Militar especializado en manejo de explosivos, quienes tras verificar el paquete descartaron que se tratara de un artefacto explosivo y determinaron que todo se había tratado de una broma de mal gusto.