Adrián Ventura Dávila deja un importante legado en el servicio público de Aguascalientes, pero sobre todo el recuerdo de un hombre de familia, íntegro, humano, sensible y humilde, señaló el gobernador Martín Orozco Sandoval al destacar la trayectoria del exalcalde y su rectitud como persona y en su desempeño político.

Al encabezar con la alcaldesa Tere Jiménez Esquivel, el homenaje póstumo a quien fuera presidente municipal de Aguascalientes en 2010, aseveró que “fue ejemplo de trabajo y servicio”.

En mensaje a sus seres queridos, excolaboradores y amigos, expresó sus condolencias y recordó que el deseo de quienes se adelantan es ver la continuidad de sus obras en las personas que permanecen aquí.

Por su parte, la presidenta municipal destacó el compromiso y calidad humana de Ventura Dávila, quien se ganó el aprecio de la gente de Aguascalientes por su sensibilidad y trabajo a favor de los diferentes sectores sociales.

“Fue un hombre de valores y de convicciones firmes, para quien el servicio público era no solo un privilegio, sino también un honor; sus acciones, ideales y proyectos trascenderán porque son parte de la historia”, sostuvo.

El gobernador y la alcaldesa participaron de la primera guardia de honor ante el féretro de Adrián Ventura Dávila, acompañando a su esposa y su padre, Rocío Ávila y Herminio Ventura, respectivamente, a quienes entregaron la Bandera Nacional.

Posterior al evento, familiares y amigos dieron el último adiós a Adrian Ventura, Laura López, Laura Ávila López, Manuel Ávila Salceda y Marco Polo Esteban en una ceremonia religiosa celebrada en la Catedral Basílica de Aguascalientes.