Ahora fueron tres empleados los que cayeron en el engaño de los extorsionadores telefónicos, a quienes hicieron creer que les harían daño si no obedecían las indicaciones que les iban a dar.
Afortunadamente, la oportuna intervención de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado logró evitar que sus familiares hicieran algún depósito de dinero, al creer que los tenían privados de su libertad.
Todo se originó cuando a las 12:00 horas, uno de los afectados al encontrarse en su lugar de trabajo, recibió una llamada telefónica por parte de un individuo que dijo pertenecer a un grupo delictivo y comenzó a amenazarlo, ya que habían detectado que de su teléfono celular habían hablado a la policía y a consecuencia de ello varios de sus compañeros habían sido detenidos.
Aunque el joven negó lo anterior, e incluso le hizo el comentario de que se encontraba trabajando con otros dos amigos, el delincuente lo convenció que lo comunicara con los otros jóvenes y de la misma manera los amenazó.
Les pidió que se trasladaran a un centro comercial ubicado en la avenida Tecnológico y cruce con avenida López Mateos, donde les iban a revisar sus teléfonos celulares para comprobar que ellos no los denunciaron a la policía. Sin embargo, también pidieron datos de sus familiares y éstos ingenuamente se los proporcionaron.
Cuando llegaron al centro comercial, uno de los jóvenes observó a unos elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y les pidió ayuda, siendo de esta forma en que quedó al descubierto el engaño. Cabe destacar que cuando los jóvenes se comunicaron con sus familiares, éstos ya habían sido contactados por los delincuentes y les estaban pidiendo fuertes sumas de dinero, ya que señalaban que los tenían privados de su libertad.