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Agencia Reforma

INGLATERRA, Inglaterra.- Raúl Jiménez reconoció que fue difícil aceptar el empate del domingo ante el Newcastle, pues cuando te sacan un resultado así, a un minuto del final, siempre deja una de sanción de molestia y frustración.
De hecho el goleador del Wolverhampton salió enojado y en su camino al vestidor fue captado cuando golpeó el túnel con el puño.
Jiménez anotó el 1-0 al 80′, y luego Jacob Murphy sacó el empate cuando el encuentro agonizaba.
“Fue un partido complicado, porque enfrentamos un equipo que estaba en buena forma, que cerró los espacios así que fue difícil romperlos. Al final fue una pena conceder ese gol en un tiro libre”, explicó al canal de TV de los Wolves.
“Creo que fue su único disparo a puerta que tuvieron y tenemos que concentrarnos porque el próximo viernes tenemos otro partido (reciben al Crystal Palace)”.
Jiménez también señaló que estuvo intentando anotar a lo largo de todo el partido, por eso cuando la anotación llegó, lo celebró y pensó que se iban a llevar los 3 puntos.
“Fue un muy buen gol. Había estado intentando desde la primera parte para marcar, en el segundo tiempo estuve cerca. Estoy feliz de volver a anotar, de ayudar al equipo a seguir ganando puntos”, mencionó.