Staff
Agencia Reforma

MIGUEL ALEMÁN, Tamaulipas.- La violencia asociada al crimen organizado repuntó en Tamaulipas después de las elecciones del 6 de junio y fuentes lo atribuyen a la disputa entre el Cártel del Noreste (CDN) y el Cártel del Golfo (CDG) por el control de las aduanas, el narcotráfico y el tráfico de migrantes.
Ayer aparecieron nueve cuerpos baleados y mutilados en la carretera Mier-Miguel Alemán, tras una madrugada de enfrentamientos entre grupos armados.
Apenas el 19 de junio pasado, comandos armados asesinaron a 15 civiles inocentes en Reynosa.
Además de los enfrentamientos, han generado alarma las desapariciones en la carretera Monterrey-Nuevo Laredo, a partir del kilómetro 26, en Tamaulipas, atribuidas al CDN, en su intento por impedir el paso de miembros del Cártel de Jalisco Nueva Generación, aliado del CDG.
Las fuentes señalan que la narcoguerra de los cárteles se agudiza por tener Nuevo Laredo y Reynosa las aduanas de mayor tráfico de carga del País, que el CDN y el CDG usan para el contrabando de drogas a Texas y ahora están expandiendo el tráfico de indocumentados.
Hacia México, los informantes indican que los cárteles cruzan dinero, mercancía y armas.
Las balaceras, masacres, secuestros y ejecuciones en la llamada Frontera Chica – conocida en Tamaulipas como La Cuna del Narcotráfico- se agudizaron al invadir el CDN territorio del CDG a partir del año pasado.
Las fuentes indicaron que, desde hace más de un año, el Cártel del Noreste, con asiento en Nuevo Laredo, pretende apoderarse de la plaza de Miguel Alemán y la Frontera Chica, que integran los municipios de Guerrero, Mier, Camargo y Díaz Ordaz.