Una reforma fiscal de fondo y apoyo a las empresas de todos los niveles proponen los gobernadores emanados del Partido Acción Nacional, demanda  a lo que se han unido mandatarios de otras filiaciones, por lo que la Federación debe responder con hechos y no con declaraciones, simulaciones y amenazas.

Las condiciones que han predominado en lo que va de esta administración y que se han agudizado con la emergencia sanitaria exige el replanteamiento del federalismo, que paso a paso es reducido mediante decretos y modificaciones a la Constitución, con lo que se avanza hacia un centralismo que de concretarse sería retroceder hacia al siglo diecinueve.

El gobernador de Aguascalientes, Martín Orozco Sandoval, asevera que mientras en la entidad se hace el máximo esfuerzo por apuntalar al mayor número de empresas, a nivel federal existe un rechazo por atender el justo reclamo de los hombres y mujeres de negocios, que en estos momentos demandan la máxima atención para mantener a flote las fuentes de trabajo.

El malestar surge por la forma en que se hace el reparto del ingreso nacional, al quedarse la Federación con el 80%, mientras que a los estados envía el 15% y a los municipios el 5%, por lo que absorbe la mayor parte de lo que se recauda en IVA, el ISR y el IEPS, además de los gravámenes que genera la exportación y de otros giros.

Cabe recordar que es una demanda que tiene más de 30 años y siempre que se planteó hubo una actitud elusiva de los respectivos sexenios, sin embargo se consideró que en el actual sería diferente, teniendo en cuenta que López Obrador fue jefe de gobierno del Distrito Federal y sabe perfectamente de lo que se está hablando y lo que es estar a expensas del despacho presidencial, pero ya en la silla ha procedido igual que sus antecesores, inclusive con una actitud gemela a la de aquel que dijo “no los veo ni los oigo”.

Como se ha recalcado en distintos lugares del país, Orozco Sandoval sostiene que no se está pidiendo que regalen recursos a las empresas, sólo que les deje el flujo y liquidez para pagar a los trabajadores y una vez que concluya la emergencia se llegue a los acuerdos necesarios para llevar a cabo el pago de los impuestos.

Desde Palacio Nacional se afirma que “primero los pobres”, por lo que en estos momentos no existen las circunstancias para atender el reclamo del sector privado, sin embargo en las condiciones que hay y lo que vendrá más adelante es factible que empresas medianas, pequeñas y micros tendrán serias dificultades para reiniciar actividades, lo que inevitablemente obligará a despedir parte de su personal como una forma de evitar el cierre, aunque otras ni eso harán, simplemente bajarán las cortinas, con lo que los desempleados engrosarán las filas de los infortunados.

Es un problema de suyo grave porque empresa que deja de funcionar es una menos que aportará al fisco y si el gobierno no tiene los ingresos suficientes ¿cómo le va a hacer para sostener los programas sociales?

Para que el gobierno tenga ingresos es indispensable que existan las empresas, que son las únicas que generan riqueza. Lo contrario sucede con las dependencias oficiales, que su función es de servicio a la sociedad, mismas que para su sostenimiento requieren del pago de impuestos, por ello la importancia de que la autoridad tenga la capacidad sufriente de escuchar lo que hoy se plantea y ante todo que sepa responder no sólo en las actuales circunstancias sino en todo momento.

Está claro que la presión panista lleva una carga política, pero la habilidad de la administración nacional es evitar que se llegue a la tensión, por lo que debe ser proclive en solucionar estos problemas, que por ahora sea sólo de planteamiento pero dejarlos crecer resultará catastrófico para la economía del país.

NO ES LO DESEABLE…PERO

La solicitud que presentó el dirigente sindical Rogelio Padilla de León para que las empresas de la industria automotriz y metalmecánica adelanten el pago de utilidades o los bonos es una salida necesaria, ya que así los trabajadores podrán enfrentar la situación que ha generado la emergencia sanitaria, al obligarlos a parar actividades y recibir sólo la mitad de su salario.

No es fácil sostener a la familia y hacerle frente a los compromisos con una fracción del ingreso, por lo que se ha considerado que sí se está a unas semanas de que se haga entrega de ese recurso bien podría anticiparse, lo cual, para efectos de contabilidad no tendría mayor problema, porque a estas alturas ya se tiene el estimado que le corresponde a cada empleado, y tampoco es un dinero extra que vaya a destinar la empresa sino que es algo previsto en la ley.

La Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA), de la que Padilla de León es secretario general adjunto, dijo que cualquiera que sea el monto que obtenga el personal es bienvenido, por lo que en las reuniones que ha sostenido con cada uno de los responsables de las factorías les ha pedido que sean gratos con su respectivo grupo de trabajo.

Lo ideal sería esperar a que se llegue la fecha de la entrega de las utilidades o del bono que ha sido pactado con aquellos lugares donde no habrá este beneficio, porque es un dinero que por regla general ya tenía un destino, pero las sucesos que se viven actualmente obligan a cambiar de planes y tratar de resistir los embates, con la confianza que una vez que se normalice la situación puedan reorientar el ingreso-desembolso.

Padilla de León indicó que de las 85 empresas de autopartes sólo 15 tienen alguna actividad, por lo que 70 están totalmente paradas y estas representan cerca de 40 mil trabajadores, que al igual que sus demás compañeros están urgidos de una bocanada económica. Las que sí están laborando no lo hacen en su totalidad, al estar sólo en algunas áreas, principalmente mantenimiento, servicios y vigilancia.

Es de esperarse que las firmas acepten la petición que les hacen y en breve anuncien que harán el depósito en la cuenta de cada trabajador, lo que contribuirán a que atiendan los requerimientos familiares y al mismo tiempo ayudarán a que haya mayor circulante, del que está tan urgido el comercio, que ha resentido la inmovilidad casi absoluta en el estado.

DAN LA PAUTA

El anuncio que hicieron dos firmas nacionales de tiendas de autoservicio, de que condonarán la renta de abril y mayo a los locales que tienen en arrendamiento dentro de sus unidades, o que harán descuentos escalonados de 40, 30, 20 y 10% a partir de abril, bien podría replicarse en Aguascalientes, como un apoyo a los negocios que funcionan en sus espacios. Como es sabido, en un sitio o plaza comercial confluyen diversos negocios y por regla general el que ocupa el área mayor es la propietaria de todo, que así obtiene un ingreso por concepto de renta. La incidencia sanitaria ha llevado a la  paralización casi total de toda actividad, lo que aún las tiendas que están abiertas tienen ventas mínimas, por lo que los inquilinos enfrentan el pago de la renta. Ante la casi seguridad de que no tendrán recursos para hacerle frente a esta obligación, la empresa Walmart de México anunció que condonará el pago de abril y mayo a 11 mil locales que tiene en arrendamiento y negocios dentro de las unidades de la corporación. Muchos de estos locales son micro o pequeñas empresas que al no ser consideradas como actividades esenciales fueron impedidas a estar en operación. Por su parte Chedraui detalló un esquema de descuentos escalonados, que serán de 40% en abril, 30 en mayo, 20 en junio y 10 en julio, con lo que razona que podrán salir adelante sus arrendatarios. En ambos casos hay un ejemplo de solidaridad al contribuir a que puedan enfrentar con menos insuficiencias la etapa tan difícil y de paso ayudan a que se mantengan los empleos que cada lugar tiene, que es otro factor de suma importancia para mantener vigente la vida económica. Cabe la pregunta ¿cuántos seguirán su ejemplo en Aguascalientes?