Cecilia de Santos Velasco
El Heraldo

Para el año 2023, en México estará funcionando la Banca Biométrica a través de la cual se tendrá información de la huella dactilar, reconocimiento facial y huella de voz y de esta manera se minimicen los riesgos de suplantación de identidad, ya sea por fraude o por errores administrativos, informó el titular de la unidad de atención de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez.
El robo de identidad aumenta día con día, tanto que en los últimos años se ha convertido en una amenaza para la seguridad de las personas. De acuerdo con datos del Banco de México, en referencia a este delito se ocupa el octavo lugar a nivel mundial y el segundo en América Latina.
Existen diferentes vías por las cuales los delincuentes tratan de obtener la información de las personas para realizar un fraude, las más comunes son: el robo físico de información, engaño telefónico o presencial y a través de internet.
Para prevenir y detectar fraudes, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, en coordinación con otras autoridades puso en marcha desde 2018 un programa para extender y reforzar los procedimientos y mecanismos de identificación biométrica que ya aplican algunos bancos para identificar a los usuarios que contratan algún tipo de producto o servicio, o bien realizan operaciones en sucursales.
Con estas medidas, las instituciones de crédito están en la obligación de validar en línea, con los registros del INE, la huella digital del solicitante, de manera previa a la contratación de diversos productos y servicios o a la realización de algunas operaciones en ventanilla.
Debido a la prórroga que autorizó la CNBV el mes de marzo de 2020, los 51 bancos comerciales que operan en México tuvieron hasta el 30 de noviembre del presente año para regular el uso de datos biométricos en sus instalaciones.
A medida que las transacciones financieras se vuelven más personalizadas y seguras con la biometría, los bancos deberán buscar una identidad escalable y un marco biométrico que integre las huellas dactilares, la cara, el iris y la firma para la identificación, verificación y listas de vigilancia.
Cuando se habla de datos biométricos, se refiere a aquellos que no se pueden falsificar, robar, ni violar, son datos más confiables y seguros, ya que la biometría de una persona es relativamente imposible de duplicar, pues no existen datos idénticos entre una persona y otra. El proceso es muy sencillo, gratuito y dura menos de 10 minutos. Sólo se requiere estar presente en la sucursal, identificarse con la credencial para votar o pasaporte. El empleado del banco procederá a registrar las huellas digitales que se compararán con las almacenadas en el Instituto Nacional Electoral y la huella facial.