Constructores locales están con la esperanza de que su actividad sea incluida en el catálogo de las esenciales y que se les permita seguir trabajando en estos días de Emergencia Sanitaria, pues de no hacerlo se detendría la economía de al menos 45 giros económicos, como ya comenzó ayer con la industria cementera y del acero que han dejado de producir hasta nuevo aviso.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Ángel Palacios Salas, expresó que en la actualidad este sector a nivel local trabaja con el 50% de su personal, el resto ha ido descansando de manera paulatina, ante la falta de trabajo y las medidas sanitarias.
A LA ESPERA DEL ANUNCIO. Refirió que en la semana que termina, a industrias del cemento y algunas del acero les anunciaron que pararían la producción a partir de ayer 4 de abril, y estarían en espera del anuncio del presidente Andrés López Obrador para este domingo por la tarde, a ver si los considera dentro de las actividades esenciales, como ha ocurrido en otros países, que al depender tanta gente de sus ramas, se ha permitido que siga trabajando con las medidas de seguridad sanitaria.
ESCENARIO COMPLICADO. Si bien la instrucción nacional de la CMIC es que de parar actividad se paguen al 100% los salarios de los trabajadores, se tendrá que acatar, pero de antemano se tendrán que enfrentar al problema porque habrá quienes no podrán cumplir a tiempo con el Seguro Social, Infonavit, Afores e impuestos tanto locales como federales; “sin producir todo se vuelve muy complicado”, subrayó Palacios Salas.
Se trata de una industria que de parar los 30 días que se han decretado, primero no podrían pagar íntegramente a su personal, lo cual sería complicado para ellos si se considera que la mayoría “vive al día” y una vez que pase el problema de salud, tendrían que transcurrir por lo menos 1 mes y medio o 2 para iniciar su recuperación.

En la actualidad, son alrededor de 12 mil trabajadores los que dependen de la industria de la construcción.