Verónica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-México es de los países que tiene una menor tasa de sindicalización, a pesar de que la organización colectiva es una de las premisas de la reforma laboral.
Según la Secretaría del Trabajo, la tasa de sindicalización es de apenas 13 por ciento y la Organización Internacional del Trabajo ubica a México como uno de los países con baja cobertura de negociación colectiva, con menos de 25 por ciento de los colaboradores en esta condición.
El organismo internacional considera la proporción de empleados que fijan el salario y condiciones de trabajo a través de contratos colectivos de trabajo.
En este sentido, países europeos y Uruguay, en América Latina, tienen una cobertura amplia ya que está por arriba de 75 por ciento.
Para los expertos, la desconfianza que despiertan los sindicatos impide que germine en los trabajadores el interés por afiliarse a una organización de este tipo.
De hecho, los sindicatos son las instituciones que menos confianza inspiran a las empresas, según la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en empresas (Encrige).
Sólo 32.8 por ciento identifica a los sindicatos como instituciones que les inspiran confianza, el cual es el último de la lista, después de instancias como el ministerio público, la policía y los partidos políticos.
«Esto tiene que ver con el desprestigio, viene de que los sindicatos más grandes, más notorios, se ven por sus actos de corrupción, como (Carlos) Romero Deschamps, la maestra Elba Esther (Gordillo). Los grandes líderes amasan grandes fortunas y no se preocupan por ocultarlo, es por esa corrupción.
«Pero también por la ausencia, porque se promovieron los contratos de protección y eso hace que los sindicatos se ausenten de los centros de trabajo», opinó Pablo Franco, experto en temas sindicales.
Otro factor es la alta rotación de personal en sectores como el de la maquila, lo que impide que se conformen nuevos sindicatos o que se afilien más trabajadores a los mismos.
La Asociación de Maquiladoras de Ciudad Juárez (Index), calculó que el pico más alto de rotación fue de 7.88 porciento, en agosto de 2021.
«La legitimación de contratos es un proceso desigual; en San Luis Potosí hemos visto legitimaciones que se han desarrollado, donde están los sindicatos de la CTM.
«No quiere decir que no haya voluntad por parte de los trabajadores para quitarse de encima estos contratos simulados. El problema radica en que en la mayoría de las fábricas la rotación de personal es muy alta», señaló Francisco Retama, experto en temas sindicales.
El también asesor de la Federación de Sindicatos Independientes de las Industrias Automotriz, Autopartes, Aeroespacial y del Neumático (FESIIAAAN) recalcó que los frecuentes cambios de personal en las maquilas afectan en la formación de sindicatos y en que los trabajadores conozcan los derechos colectivos.
Mencionó que un caso es el de Mabe, donde aquellos trabajadores de líneas que tenían una antigüedad de más de un año era menos de 25 por ciento. La mayoría contaba con una trayectoria que no superaba los 12 meses.
«La mayoría de la gente que está rotando en las distintas fábricas le interesa muy poco lo que suceda con un contrato colectivo del cuál no se está beneficiando pero que al final es una situación generalizada en las fábricas.
Ahí es donde la CTM, la CROC o CATEM, esas centrales charras, hace una legitimación, el problema es que los compañeros de base no tienen mayor interés del contrato. O expectativas de que éste mejore en un proceso de consulta», subrayó Retama.
Consideró que aunque se hayan dado casos emblemáticos, como el de General Motors, Tridonex o Panasonic, donde sindicatos independientes han dejado fuera a sindicatos tradicionales, esto no es una generalidad porque la mayoría de los trabajadores no tienen arraigo en el centro de trabajo y no muestran interés por la representación sindical.
Pablo Franco opinó que estos casos se han vuelto simbólicos, porque también se dieron dentro del marco del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y son sujetos de verificación.
«No hay que perder de vista el T-MEC, porque esto propicia que se generen quejas en contra de las empresas.
«Además hay un activismo exterior de los sindicatos de Estados Unidos y Canadá», advirtió Franco.

¡Participa con tu opinión!