Por FRANCISCO VARGAS M.

El matador de toros sanmiguelense Francisco Martínez, no descansa y no deja de prepararse día a día, ya sea entrenando de salón o visitando ganaderías de la campiña brava mexicana, todo con el objetivo de no perder el ritmo y mantenerse fuerte física y mentalmente para cuando se reanude la actividad taurina en nuestro país, misma que espera sea pronto como también lo desea toda la afición a la más hermosa de las fiestas.
En esta ocasión, el joven diestro Francisco Martínez a invitación de la familia Lebrija Garfias, estuvo en la ganadería queretana de Los Cues, donde realizó labores de campo al igual que el matador potosino Fermín Rivera y el aguascalentense José María Pastor, así como el novillero queretano Juan Pedro Llaguno; quienes participaron en la tienta de 15 machos y siete vacas que permitió a cada uno de ellos expresar su toreo de gran calidad y clase.
Posteriormente, el diestro guanajuatense atendiendo la gentil invitación de la ganadera Paulina Gordoa de Labastida, visitó la dehesa potosina de Espíritu Santo, donde tentó dos vacas y pasaportó a puerta cerrada un novillo, logrando faenas de gran estructura gustándose en cada una de ellas, además de seguir afinando su buena y solvente técnica.Cabe mencionar que en esta labor participó el hijo de la ganadera, Pablo Labastida.
Como lo comentamos en días pasados, Francisco Martínez es de los matadores de toros de nuestro país que, a pesar de la pandemia del coronavirus, no ha descuidado sus entrenamientos ya que uno de sus objetivos es retomar el buen paso que llevaba antes del parón debido al COVID-19, y por supuesto el poder confirmar su alternativa en la Monumental Plaza México en la próxima Temporada Grande que se espera con enorme ilusión. (pacovargas_@hotmail.com )