Prof. Flaviano Jiménez Jiménez
En 1993 se crea, en Aguascalientes, un modelo de gestión educativa que generó grandes expectativas y, de hecho, dio muy buenos resultados en los primeros años de su operación; pero por errores, vicios y falta de imaginación para inyectarle nuevas ideas, este modelo desaparece en 2014 por órdenes de la Secretaría de Educación.
Hasta l992, los supervisores de las escuelas tuvieron sus oficinas en la Ciudad de Aguascalientes, y la mayoría de ellos en sus propias casas. De esta forma, las escuelas ubicadas en Asientos, o en Calvillo, eran supervisadas por teléfono desde la Ciudad Capital, práctica generalizada en todos los municipios foráneos. Para darle mayor efectividad y eficiencia a la supervisión, durante el Gobierno de Otto Granados Roldán, y siendo Director General del Instituto de Educación, Jesús Álvarez Gutiérrez, se crearon las Zonas de Educación Básica (ZEB) con los siguientes propósitos: 1) Ubicar las oficinas de supervisión cerca de las escuelas de la zona; 2) Integrar un solo equipo de gestión con los supervisores de preescolar, primaria y secundaria para vertebrar los servicios de educación básica; 3) Desarrollar una micro planeación para la atención integral de las necesidades educativas de la zona; 4) Priorizar la atención técnico-pedagógica en las escuelas; 5) Diseñar y operar proyecto de mejoramiento educativo en las escuelas de la zona; 6) Supervisar, directa y permanentemente, las escuelas con el fin de garantizar el funcionamiento regular de ellas; 7) Resolver, de inmediato y en el terreno de los hechos, los problemas de las escuelas; 8) Establecer comunicación cercana con los padres de familia de la localidad para lograr apoyos en actividades prioritarias de las escuelas; 9) Evaluar periódicamente los procesos y los resultados educativos de las escuelas de la zona, e informar de ello a los padres y autoridades del IEA.
Para seleccionar a los coordinadores de las Zonas de Educación Básica se estableció un perfil con los siguientes rasgos: Ser docente, director o supervisor, de reconocido prestigio y ética profesional; ser destacado en el quehacer académico; tener experiencia administrativa en el ámbito educativo; evidenciar liderazgo que genere buen ambiente laboral; y tener alto grado de responsabilidad en el trabajo. De 80 candidatos, se seleccionaron 20 coordinadores, a quienes se les dio la encomienda de instalar y operar las Zonas de Educación Básica en todo el territorio, y dar buenos resultados académicos. De esta forma nació en Aguascalientes un novedoso modelo de gestión educativa, el cual, en pocos años, rindió extraordinarios resultados educativos, a grado tal que Aguascalientes se posicionó del primer lugar nacional en materia educativa. Y aun cuando la estructura organizativa del país era otra, el modelo de las ZEB de la Entidad se respetó y se aceptó por sus extraordinarios resultados educativos, gracias a las ideas visionarias de aquellos funcionarios y gracias también a la entrega emocionada de los supervisores y docentes en aquella administración.
Hacia los primeros años del 2000, siendo Gobernador Felipe González Gonzáles y Director General del IEA Miguel Ángel Ochoa, los Zonas de Educación Básica empezaron a perder el rumbo académico y se estancaron, porque los funcionarios de esa administración no tenían experiencia en la educación básica y tampoco supieron darle continuidad al modelo de gestión recién creado, mucho menos tuvieron pericia para oxigenarlo con nuevas ideas. Durante el sexenio de Luis Armando Reynoso Femat y siendo Director Formal Óscar Ponce y Directora de Facto la Secretaria Técnica del IEA, las Zonas de Educación Básica cambiaron de nombre por Centros de Desarrollo Educativo (CDE) y se construyeron sus edificios, gracias a los recursos conseguidos por Silvia Luna Rodríguez, Diputada Federal de aquel entonces. En las nuevas instalaciones se incorporó a más personal administrativo y técnico, originando mayor burocratismo. En otro orden de hechos, se hizo lo necesario para que la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP reconociera oficialmente esta estructura organizativa de la Entidad, lográndolo; incluso hubo intentos (por parte de la Subsecretaría) para que este modelo se implantara en todo el país; pero cuando los estados se dieron cuenta que los resultados académicos de Aguascalientes eran mediocres, desistieron adoptar su modelo. La debacle se dio en la presente administración, porque desde su inicio dos directores de área del Instituto desataron una lucha frontal por el control de los Centros de Desarrollo, provocando caos en su gestión. Por otra parte, en los puestos de coordinación (de los CDE) fueron designadas personas con fines de control político-partidista; y la propia estructura de los Centros se utilizó para tareas electorales; dejando en segundo término la atención educativa. Ante este orden de hechos, el Estado cayó al lugar 31 en los resultados de la prueba ENLACE de 2013; por lo que, en 2014, la Secretaría de Educación tomó la decisión de desconocer y ordenar la desaparición de los Centros de Desarrollo Educativo de Aguascalientes. En esta decisión nada tiene que ver la Reforma; la determinación fue por la serie de errores y perversiones en que se incurrió, en detrimento de la educación de los niños y de los adolescentes de la Entidad. Hoy, se tiene que adoptar la estructura organizacional de las Unidades Regionales que funcionan en el país desde 1992. Mientras se entiende esta forma de trabajar, hay severas confusiones en la administración local.

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