Eugenio Torres
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Para la psicóloga Mónica Esquinca, la prevención del embarazo en adolescentes inicia con la formación en casa.
«Con padres presentes, con buena comunicación con sus hijos, hablando de estos temas sin prejuicios desde antes de la adolescencia», sugiere la terapeuta y autora de S.O.S.

¡Mi hijo está en apuros!
Para abordar el tema, plantea, se puede comentar con ellos algún libro, novela o película en donde se toque el tema, o platicar algún caso real cercano.
En relación a los maestros, recomienda apoyos con programas de educación sexual adaptados a la época, que presenten una actitud abierta y sin prejuicios para hablar del tema y con habilidades de escucha para poder entender las dudas, preocupaciones o inquietudes de los jóvenes.
«Como sociedad ayudaría también que no hubiera prejuicio al hablar del tema con adolescentes inquietos o curiosos. Manifestar nuestro apoyo cuando fuera necesario», agrega.
La experta en salud mental advierte del impacto emocional en los adolescentes que se embarazan.
«Quizá para las mujeres que ‘tocan realidad’, pueda ser frustrante y angustiante el pensar que su vida ‘se acabó’ y que sus sueños o metas quedan truncados.
Pero también se puede dar el caso de otras chicas que evadan la situación y quieran continuar con sus vidas como si ‘nada estuviera cambiando’.
«Ahí es delicado, porque pudieran no cuidar de su salud ni de la de su bebé, en caso de decidir continuar con el embarazo. Creo que en el caso de los varones, el impacto pudiera ser un poco menor, al no ser ellos quienes gestan al bebé, pero claro que habrá quienes tengan también un fuerte impacto en sus emociones y percepción de su vida».