Alfredo González
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-La iniciativa del paquete fiscal para el 2022 planea facultar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) para fiscalizar las deducciones fiscales de activos fijos hasta de empresas «muertas», muchas de ellas obligadas a cerrar sus puertas por la pandemia, coincidieron fiscalistas.
Gilberto Treviño, socio fundador del despacho Práctica Fiscal y Legal, señaló que las personas morales (empresas) tendrán que avisar al SAT cada mes sobre sus activos que ya no les generan ingresos para poder seguir deduciendo sobre ellos, cuando actualmente no existe esa obligación.
Consideró que con esta carga administrativa se podrá caer en omisiones de manera involuntaria por no avisar al SAT, lo que generaría sanciones económicas o hasta la cancelación de los sellos fiscales.
Explicó que para ello, la iniciativa propone reformar el artículo 31, párrafo sexto de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
«Recordemos que, por la pandemia del Covid, muchos negocios han tenido que cerrar y con ello sus activos fijos dejaron de ser útiles para obtener ingresos», dijo.
«No obstante, siguen teniendo el derecho de deducir la parte aún no deducida de dichos activos fijos, pero ya en el 2022 tendrán que dar aviso al SAT cada mes».
Gustavo Leal Cueva, presidente de Fiscalia, firma de consultoría especializada en información tributaria, recordó que la obligación de avisar sobre la deducción de activos que dejaron de ser útiles existió hasta a fines de la década de los 90.
«Para una empresa que está en continua operación, que está en marcha, no deja de ser un requisito adicional que puede ser riesgoso, pues si alguien por desconocimiento no presenta el aviso, va a tener el problema de que le pueden rechazar esa deducción del monto que tenía pendiente».
Consideró que el trasfondo de la medida pudiera ser la de evitar abusos de contribuyentes que compran activos y los deprecian de inmediato, aunque sigan siendo útiles para deducir esa depreciación de inmediato.
«Este aviso que se retoma para la baja de los activos, es algo que se da de manera esporádica que fácilmente se puede omitir por desconocimiento, porque no es algo que esté en la mente de los contadores, administradores de forma permanente», coincidió con Treviño.
«Ya de por sí la carga administrativa se ha elevado de manera muy considerable, con pagos que pudieran ser trimestrales y ahora son mensuales, al igual que la Declaración Informativa de Obligaciones con Terceros (DIOT), usar factura electrónica, contabilidad electrónica mensual y así le sumamos y sumamos más carga».
Treviño estimó que la obligación de este aviso de activos depreciados por inútiles provocará que el SAT no reconozca esa deducción en auditorías y, por consecuencia, el pago de ISR con sus accesorios y posibles sanciones económicas.

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