Benito Jiménez y Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con promesas de hacerlo cumplir y entre “peros”, el Presidente Andrés Manuel López Obrador firmó ayer el Acuerdo Nacional por la Democracia con Gobernadores.
Enrique Alfaro, de Jalisco, y Quirino Ordaz, de Sinaloa, no asistieron a la reunión, de acuerdo con personal militar que registró el ingreso a Palacio Nacional.
El mandatario de Chihuahua, el panista Javier Corral, dijo estar de acuerdo con el contenido del Acuerdo, pero consideró que se debería convocar al Instituto Nacional Electoral (INE).
“Es importante que este Acuerdo tenga como actor principal al INE, porque es la autoridad a quien corresponde la vigilancia en el cumplimiento de las normas en materia electoral”, comentó al salir de la reunión.
“Esperemos que sea el INE el que esté convocando a todos los poderes, a todos los niveles de Gobierno, a todos los partidos, al cumplimiento de las normas electorales”.
Durante el acto protocolario no hubo posibilidad de diálogo entre el Presidente y los Gobernadores.
Primero, López Obrador hizo un repaso histórico desde Santa Anna, el Porfiriato y los más de 70 años de priismo en México.
También hubo intervenciones breves de la mandataria de Sonora y presidenta de la Conago, Claudia Pavlovich, y la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.
“Fue una ceremonia pactada previamente, con intervenciones ya pactadas”, se quejó Corral.
El chihuahuense dijo que López Obrador les pidió que no se metan en los procesos electorales, que no intervengan a favor de ningún candidato o partido, y que tampoco se use el presupuesto para apoyar campañas.
Para Francisco García Cabeza de Vaca, mandatario de Tamaulipas que está sometido a un proceso de desafuero, el Acuerdo debería ser más incluyente.
“A mí en lo personal, como a muchos otros, me gustaría que fuera un poquito más amplio, que no solamente fuera el acuerdo a favor de la democracia, sino también a favor de la división de poderes, el respeto a la soberanía de los estados, de nuestras libertades, que están plasmadas en nuestra misma Carta Magna”, lanzó el panista.
Cuauhtémoc Blanco, de Morelos, respaldó el Acuerdo tras reconocer que los mandatarios meten las manos en los procesos electorales.
Cuitláhuac García, de Veracruz, indicó que aunque hay reglas legales hubo fraudes operados desde las gubernaturas y el propio INE.
El poblano Miguel Barbosa celebró el pacto contra el fraude en las urnas.

Etapa nueva
En la mañanera, López Obrador sostuvo que el Acuerdo será un parteaguas para que los comicios del 6 de junio se realicen en libertad.
“Es todo un acontecimiento, es un antes y un después, un parteaguas. No es innecesario porque tenemos que ayudar todos para que se garanticen elecciones limpias y libres. Es un acuerdo por la democracia para que ya no se utilice el presupuesto con propósitos electorales, que no se repartan despensas, que no se compre con dinero el voto”, señaló.
Tras advertir que denunciará los delitos electorales “sea quien sea”, López Obrador consideró que para este acuerdo no era necesario convocar al INE, al que instó a seguir haciendo su tarea.
“El INE tiene que hacer su trabajo como corresponde, pero estamos en una etapa nueva y repito: no se puede poner vino nuevo en botellas viejas”, respondió a una pregunta expresa.