Del año pasado que arribó la pandemia a la fecha, el trabajo en los juzgados mercantiles de Aguascalientes incrementó hasta en 80%, y es que a diferencia de inicios de 2020 cuando se llegaban a firmar dos o tres convenios de pago al día, ahora son la misma cantidad pero por semana, y no sólo eso, sino que se recurre más el embargo de hasta el 30% del salario del moroso, al no tener bienes que se le confisquen.

Esto lo dio a conocer la juez segundo de lo Mercantil del Poder Judicial del Estado, Patricia Escalante, quien refirió que ahora hay más gente endeudada, y ya no sólo por deudas mayores, sino que en gran medida se trata de pagos pendientes por préstamos adquiridos de cantidades pequeñas que pueden ser de mil o cinco mil pesos, “hay tienditas de abarrotes en las colonias, que hacen préstamos a las amas de casa, y a la larga no tienen para pagar”.

Siempre ha habido personas con deudas grandes y pequeñas que tienen que ser dirimidas en juzgados, llegando inclusive al embargo de bienes y perder inclusive su patrimonio familiar por pagos pendientes menores; pero el año pasado, muchas personas quedaron desempleadas o padecieron los paros técnicos de las empresas, por lo que hubo quienes pidieron préstamos para salir de los gastos del día.

Al paso del tiempo, ha habido infinidad de personas que se han mostrado en imposibilidad de liquidar la deuda contraída, pero lo que está claro y es legal, es que tarde o temprano van a tener que pagar “y lo hacen más caro, no sólo con los intereses, sino que en muchos casos se les embarga todo lo que tienen en casa, hay quienes siguen debiendo y se les embarga el 30% de su salario hasta que terminen de pagar”.

Recordó que hasta antes de la pandemia se presentaban muchos convenios de pago, acuerdo al que llegaban los prestamistas o proveedores con los demandados; esos acuerdos se iban cumpliendo en tiempo y forma, pero ahora es difícil llegar a dos convenios por semana, pues ante la imposibilidad de pago, se recurre a las adjudicaciones de bienes o embargo salarial.

La afectación no sólo es para quienes tienen la deuda, sino que también hay merma en el desarrollo del trabajo en los juzgados mercantiles, pues el trabajo se ha incrementado hasta en un 80%, pues ahora acude más gente a demandar el pago, hay menos convenios, más procedimientos de embargo y adjudicaciones, así como confiscaciones de parte del salario del moroso, por lo que en estas oficinas se hacen las cuentas de los abonos hasta que se liquida por completo, lo que resta agilidad en la resolución de otros procedimientos.

“Con la acumulación de trabajo en los juzgados mercantiles, civiles y familiares, está claro que la pandemia ha enfermado las finanzas de muchas personas, al ver disminuido su ingreso o porque simplemente no tienen empleo que les permita hacer frente a deudas contraídas”, recalcó la jueza Patricia Escalante.