El atentado contra el cardenal Norberto Rivera Carrera es el reflejo de la inseguridad que vive la sociedad, reconoció el vocero de la Diócesis de Aguascalientes, Carlos Alberto Alvarado Quezada, por lo que llamó a la sociedad a esperar a que las instituciones esclarezcan el móvil y la situación que realmente ocurrió en torno a este atentado.

En conferencia de prensa, el encargado de comunicación de la Diócesis lamentó que la inseguridad también alcance a los jerarcas católicos, lo cual forma parte de una realidad que se vive en inseguridad, por lo cual como Iglesia, piden a Dios que haya paz en las sociedades y en las ciudades que se van transformando, y que esto afecta también a otros sectores sociales como a los empresarios y a las familias que sufren estas realidades.

“Se hacen especulaciones acerca de qué le iban a entregar al Cardenal. Podemos hacer juicios a priori sin sustentos de verdad. Por eso dice la Conferencia Episcopal cuando nos manda a los voceros el comunicado que emite, simplemente pide esperar a que la PGR haga sus investigaciones para esclarecer el caso”.

Alvarado Quesada reconoció que como ministros de la Iglesia Católica, están expuestos a este tipo de situaciones, sobre todo cuando hablan de la verdad de Jesucristo y la verdad del Evangelio que en ocasiones puede incomodar a muchos.

“La verdad no peca pero incomoda conciencias, el Evangelio es incómodo y quien transmite el Evangelio no gusta a muchos, por eso nosotros tenemos que tener mucha seguridad en nosotros. No es que estemos como una Iglesia perseguida, aquí en México, en Aguascalientes y a nivel mundial”.

A pesar de lo anterior, el vocero dijo que los jerarcas continuarán con su labor pastoral, sin traer guardaespaldas o seguridad a su alrededor, ya que son ciudadanos que deben seguir su labor con la ayuda de Dios. “Esto es parte de la transformación de las nuevas sociedades, de las grandes metrópolis que se está dando en todo el país, por eso digo que se debe hacer una reflexión en torno a ello”, finalizó.