Al celebrar la Eucaristía por los 50 años parroquiales del Templo de San Marcos, en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, el Obispo Juan Espinoza Jiménez dijo a los creyentes que ella “es el modelo perfecto de cómo escuchar y vivir fructuosamente la palabra de Dios que no puede permanecer escondida. Por el contrario, debe salir e iluminar a todo el mundo”.
Asimismo, el prelado pidió la intervención de esta advocación de María en pos de los mexicanos, de los niños, los adultos, los enfermos, por la paz de México, por las víctimas de la Iglesia, y por todos aquellos que viven por la transición de la muerte.
Dijo que la advocación de la Virgen del Carmen llena de alegría a los católicos, con la imposición del escapulario. “Ella es profundamente amada por el pueblo fiel, quien recupera las esperanzas de la humanidad perdida y salvada por Dios en Jesucristo”, expresó el pastor.
Finalmente, Espinoza Jiménez convocó a los creyentes a acudir a la madre de Jesucristo “en las dificultades y en las penas” y a recordar que “Dios no desampara a nadie que lo invoca y que pone en la Virgen del Carmen su confianza. Todos hemos venido hoy con alegrías y tristezas, con enfermedades y confusiones, pero nos ponemos a los pies de nuestra Madre Espiritual”, apuntó.

“Los cristianos deben ser una especie de porta lámparas y rechazar todo lo que es indigno y vivir con las enseñanzas del Evangelio, ser ejemplo igual que la Madre Santísima, Ella también peregrinó por los caminos de la fe y aceptó la Palabra de Dios que la hizo vida…”
Juan Espinoza. Obispo de Aguascalientes