RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El domingo pasado se llevó a cabo la tan cacaraqueada consulta popular para decidir si se enjuiciaba o no a los ex presidentes. La expectativa generada por ese ejercicio “democrático” fue mucha pero no por la curiosidad de ver si se enjuiciaría en verdad a los ex mandatarios, sino por constatar si el arrastre del presidente López Obrador, que durante meses promovió la consulta, lograba acarrear a las urnas a los más de 30 millones de personas a votar a favor del enjuiciamiento de los ex presidentes. El resultado ya lo conocemos: Fue un desaire total, como lo señaló Porfirio Muñoz Ledo. Las casillas se vieron vacías a lo largo y ancho del país e incluso los encargados de las casillas, según videos que circulan en las redes sociales, tuvieron que llenar miles de boletas para dar la imagen de que, sí fue gente a votar, al más viejo estilo de los fraudes electorales priistas. Sin duda esto fue un descalabro para el presidente y sobre todo para su ego, aunque él haya dicho que no haya fracasado la consulta ciudadana. Como siempre, él tiene otros datos.

Hace algunos días tuve la oportunidad de ver una entrevista que Aníbal Salazar le hizo a Fernando Herrera para “Opinión Magacín” y hoy me permito comentar dicha entrevista por los acertados comentarios del ex senador Fernando Herrera que iniciaron precisamente con la pregunta de si se debería hacer una consulta para meter a la cárcel a los ex presidentes. Fernando contestó: “La ley se debe de aplicar. Si el presidente de la República tiene elementos para proceder cualquier ciudadano y más contra los ex presidentes, lo debe de hacer. No tiene por qué consultarlo. Nosotros vemos en esto una estrategia para desviar la atención del fracaso tan enorme en que se ha convertido este gobierno que actualmente tenemos y que no ha dado resultados en ninguna materia. El sexenio ya se terminó prácticamente pues no hay avances en nada, ya no hay dinero, no hay proyectos que trasciendan de manera importante al interés de la mayoría de los mexicanos; hay algunos proyectos que se han convertido en verdaderos caprichos y obsesiones del presidente pero que no vienen a apuntalar la economía ante el país, sino que simple y sencillamente son un sueño del presente que quiere volver al pasado”.

A la pregunta de si es difícil ser oposición en este momento, Fernando respondió: “Es difícil ser oposición cuando no hay argumentos. Ciertamente las condiciones en las cuales estamos participando actualmente ponen la controversia en una circunstancia difícil porque el presidente tiene mayoría en la cámara de diputados, tiene mayoría en la cámara de senadores y tiene una fuerte influencia sobre el Poder Judicial y hace que su voz sea prácticamente la única y la quiere imponer y al que no está de acuerda le echan encima o a la Unidad de Inteligencia Financiera o a cualquier otro mecanismo como modo de presión. Es difícil, pero lo importante es que así seamos poquitos o muchos, nos organicemos y demos la pelea porque el gobierno no va bien; al gobierno hay que ayudarle, hay que apoyarle y cuando tiene buenas ideas hay que acompañarlo, pero cuando es el caso como el que estamos viviendo en donde no hay avances en materia de seguridad, cuando no hay avances en materia de economía, donde los asuntos de salud no son atendidos a cabalidad como se espera, simple y sencillamente tenemos que levantar la voz, así seamos uno, dos o cuatro o cinco millones hay que hacerlo y decirle al presidente dónde está mal y en qué está fallando, no se trata de ser una oposición que todo critica sino ser una oposición constructiva que apoya lo que tiene que apoyar y critica lo que debe criticar. Creo que el presidente es más conservador en muchas de las decisiones que se están tomando, pues está tomando decisiones que evidentemente nada tienen que ver con la modernidad de la economía. El presidente quiere un gobierno que sea rector de la economía y no un gobierno que sea árbitro de las diferentes fuerzas económicas de los diferentes actores y agentes económicos y eso está generando una gran desconfianza, no a iniciativa de inversión interna y la inversión extranjera está a la expectativa. Han sido tres años perdidos, los primeros por la ineficacia y el último año por la circunstancia, que si bien es cierto ha trascendido al gobierno actual, si lo responsabiliza por la forma en que han atenido esta circunstancia”.

En el tema sobre el padrón de militantes panistas y sobre la amenaza de que si un partido no tiene un número determinado de militantes puede perder el registro, Herrera Ávila comento que el acceso a la militancia se había restringido por diversas circunstancias, primero se abrió de más y luego se abrió de menos pero hoy lo obliga a generar condiciones de mayor apertura. Se anuncia ya una apertura del padrón, habrá afiliaciones de diferentes sectores de la sociedad que están esperando esta oportunidad y se logrará fácilmente el número de militantes mínimo que exige la ley y que permitirá al Partido Acción nacional seguir siendo una opción para las elecciones ciudadanas. El PAN es la segunda fuerza política en el país, goza de la confianza de amplios sectores de la sociedad mexicana y esto obliga a estar de la mano de la exigencia de la sociedad. El PAN tiene la necesidad de presentar muy buenos candidatos, no candidatos de capricho, no candidatos de cuates, sino candidatos que verdaderamente abanderen la necesidad pública y de dar solución a los problemas. En la medida en que el PAN esté abanderando estos problemas sociales y presentando buenos candidatos estará cumpliendo con su compromiso ético. Cuando el capricho, cuando el chantaje, cuando la presión de origen a tomar otro tipo de decisiones entonces es cuando la propia oposición interna dentro de la institución tendrá que ya tomar decisiones para oír la voz de la ciudadanía. En el PAN son bienvenidos todos aquellos ciudadanos que quieran aportar algo para el desarrollo y crecimiento del país. En el caso de Aguascalientes viene un proceso importante que hay que apuntalar y el PAN no tiene por qué equivocarse, debe responderle a la sociedad y debe escoger un muy buen candidato de cara a la elección de gobernador el próximo año. De las seis gubernaturas que estarán en juego, Aguascalientes es quizá de las únicas o la que más probabilidad tiene de conservar el PAN, por eso es importante que se escoja bien el candidato, que sea el que represente los intereses de la sociedad y que no nos lleve a un retroceso. Bajo cualquier circunstancia hay que evitar que llegue un peligro al estado. De manera natural he estado participando sin obsesión alguna, si las circunstancias me permiten tener el honor de abanderar alguna candidatura del PAN ahí estaré dando lo máximo para ser una voz ciudadana que represente sus intereses, pero si no se da no hay ningún problema, apoyaré al candidato que represente esos intereses que está esperando la ciudadanía”. Sin duda una entrevista que permite conocer la parte humana al servicio de la población, pero sobre todo que Fernando Herrera es un político de carrera y no hecho a la carrera. La competencia no es fácil pues los otros contendientes también tienen cualidades que sin duda pesan en el ánimo de la población.