José Arturo Sánchez Vázquez 
Agencia Reforma

MONTERREY, México.- El beisbol regiomontano festejó por partida doble un 23 de agosto, pero con 40 años de diferencia.
En 1957, con un juego perfecto de Ángel Macías, la Liga Industrial de Monterrey derrotó 4-0 a La Mesa, California, y se convirtió en el primer equipo no estadounidense en ganar la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en Williamsport.
Para llegar a la justa, los 14 peloteritos de la Liga Industrial dejaron en el camino a equipos del sur de Estados Unidos e invictos se proclamaron campeones mundiales.
La hazaña se repitió un año después, donde Ricardo Treviño fue el único jugador que repitió en la generación siguiente.
Enrique Suárez fue líder de bateo de la novena, con promedio de .468, y de jonrones, con ocho.
Justo cuando “Los Pequeños Gigantes” festejaban cuatro décadas de su hito, en 1997, la Liga Linda Vista hizo lo propio al derrotar 5-4 a Mission Viejo, California.
Con desventaja en el marcador en la parte baja del sexto y último episodio, los gritos de “¡Sí se puede!” retumbaron en el estadio Howard J. Lamade y Gabriel Álvarez, quien había dejado el encuentro en desventaja en el cuarto rollo, sacudió un batazo y empató el encuentro.
Posteriormente, Pablo Torres conectó un sencillo productor de la carrera del triunfo y dejaron tendidos a los estadounidenses.