
Los cotos y condominios cerrados pueden generar condiciones de segregación y una mayor dependencia del automóvil al concentrar viviendas sin integrar de manera suficiente comercios y servicios de proximidad, advirtió Israel Salas Villanueva, estudiante de noveno semestre de la licenciatura en Urbanismo de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
Durante una investigación realizada a lo largo de seis meses sobre densidad poblacional y accesibilidad a servicios bajo el modelo de la “ciudad de los 15 minutos”, el estudiante analizó particularmente las condiciones urbanas de la zona poniente de la capital, caracterizada por desarrollos habitacionales y cotos.
Salas Villanueva señaló que, aunque estos desarrollos ofrecen a sus habitantes un entorno percibido como seguro, sus muros perimetrales y el confinamiento de los espacios pueden limitar la integración con el resto de la ciudad y favorecer la segregación.
Explicó que la falta de comercios y servicios cercanos obliga a los habitantes a utilizar el automóvil incluso para atender necesidades básicas. Esta situación se acentúa por las deficiencias en infraestructura médica detectadas en la zona, donde existen únicamente dos centros de salud.
De acuerdo con el análisis, algunos residentes deben realizar recorridos de más de 25 o 30 minutos para acceder a determinados servicios, lo que dificulta la movilidad peatonal y hace necesario recurrir al automóvil.
Ante este panorama, propuso recuperar el concepto de centro de barrio mediante espacios donde la vivienda, el comercio, la salud, la educación y la recreación se encuentren a distancias que puedan recorrerse a pie. Citó como ejemplos los barrios de San Marcos y El Encino.
Planteó que el crecimiento urbano del poniente debe considerar estos elementos para evitar que la expansión habitacional continúe generando zonas residenciales aisladas y dependientes del automóvil.











